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Tema 3A – El proceso de identificación y valoración de las necesidades educativas especiales de los alumnos y de las alumnas y su relación con el currículo. Decisiones de escolarización. La evaluación del proceso educativo y criterios de promoción para estos alumnos.

EL PROCESO DE IDENTIFICACIÓN Y VALORACIÓN DE LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE LOS ALUMNOS Y DE LAS ALUMNAS Y SU RELACIÓN CON EL CURRICULO ha sufrido cambios recientes debidos a los progresos realizados en educación, los avances de algunas prácticas profesionales y la concepción del proceso de enseñanza y aprendizaje.

En la actualidad debe concretar la propuesta curricular y el tipo de ayuda que precisa el ACNEEs. Para ello tendrá que evaluar no sólo al alumno, sino también el contexto familiar y escolar en el que éste se desenvuelve. Por ello ha de reemplazar progresivamente los instrumentos de diagnóstico habitualmente utilizados, por otros que respondan a las exigencias del nuevo marco conceptual.

Esta práctica supone un trabjo interdisciplinar, tanto en la búsqueda de información como en la comunicación de las conclusiones y en el seguimiento de la actuación.

Estos aspectos en su conjunto conllevan un cambio en su denominación con la sustitución del término diagnóstico por el de evaluación psicopedagógica (Sánchez Palomino y Torres Gonzalez, 2002)

Estas modificaciones conceptuales producen consecuentemente cambios en e! quehacer de los distintos profesionales que intervienen en este proceso. Así vemos la necesidad de analizar reflexiva y críticamente la práctica docente. La necesidad de realizar la evaluación del proceso de enseñanza. Hemos de entender que las condiciones personales de los alumnos no son atributos inmutables del individuo y no pueden considerarse al margen de su historia de relación con el medio físico y social.

Lo que importa es que a través de la evaluación psicopedagógica puedan realmente identificarse las necesidades de los alumnos en términos de los apoyos (el tipo y el grado de ayuda) en las distintas áreas que el alumno necesita para progresar en la escuela y para ser competente en la vida social.

Debe lograrse la participación directa en el proceso evaluador de los profesores, y en su caso de los padres, de otros profesionales y de los propios alumnos, siempre que sea posible.

Desde esta perspectiva, se puede entender la evaluación psicopedagógica como “ un proceso de recogida, análisis y valoración de la información relevante, relativa a los distintos elementos que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje, para identificar las necesidades educativas dedeterminados alumnos o alumnas, que presentan dificultades en su desarrollo personal o desajustes respecto al curriculo escolar por diferentes causas, y para fundamentar y concretar las decisiones respecto a la propuesta curricular y el tipo de ayudas que precisan para progresar en el desarrollo de distintas capacidades. “Tal y como se recoge en el documento del MEC-CIDE (1996).

En otras palabras, la evaluación psicopedagógica ha de servir para orientar el proceso educativo en su conjunto, facilitando la tarea del profesorado que trabaja cotidianamente con el alumno.

La evaluación psicopedagógica, así entendida, nos permite comprobar si las dificultades de aprendizaje de un alumno son puntuales y se pueden resolver con recursos ordinarios, determinando la causa y las medidas de refuerzo que necesita, o implican una necesidad educativa específica, información que constituye su finalidad.

En este segundo caso será imprescindible con distintos motivos, para la toma de decisiones relativas a su escolarización; para la propuesta extraordinaria de flexibilización de la duración de los distintos niveles y etapas del sitema educativo para alumnos superdotados intelectualmente; para la elaboración de adaptaciones significativas; para la determinación de recursos y apoyos específicos complementarios que determinados alumnos pudieran necesitar, y para la incorporación de alumnos a programas de Diversificación Curricular y de Garantía Social.

Además, la evaluación psicopedagógica se llevará a cabo siempre al finalizar la enseñanza obligatoria para poder realizar la orientación escolar y profesional de los alumnos que hayan precisado una atención educativa específica.

La evaluación psicopedagógica ha de tener un carácter interactivo, al tener presente la relación entre el alumno y los contenidos y la establecida con las personas con las que aprende; y contextual, pues analiza el contexto de aula, centro y el contexto sociofamiliar.

Otros rasgos fundamentales de la evaluación psicopedagógica según RAMO y GUTIERREZ (en Calvo Rodnguez y Martinez Alcolea, 1997, pg.21) son: es continua, es un elemento de mejora, se ajusta a lo referido en el currículo, se realiza por agentes externos e internos, se autoevalua, y es individualizada.

Y como nos destacan en 2002, Sánchez Palomino y Torres González, es Coherente, Continua, Motivadora, Comprensiva, Negociada, Integral e integradora, Formativa, Contextua lizada, Colegiada, Cualitativa, Crítica, y Ética.

Del análisis de su concepción, se desprende que la evaluación psicopedagógica debe recoger información relativa al alumno y al contexto en el que se desarrolla, tal y como propone Blanco

(1992).

Del alumno debemos conocer entre otros rasgos aspectos básicos del desarrollo del alumno, como:

• Desarrollo biológico (constitución, tulia, peso; estado de salud habitual, hábitos de alimentación, sueño…),

• Desarrollo psicomotor (esquema corporal, lateralidad, control de la postura y del equilibrio estático, equilibrio dinámico, tipo de desplazamientos..),

• Desarrollo intelectual (grado de dispersión atencional, capacidad de observación, grado de memoria, nivel de creatividad, capacidad para anticiparse a consecuencias…),

• Desarrollo emocional y social (estádo predominante de ánimo, grado de dependencia, nivel de autoconcepto y autoestima, responsabilidad en el grupo, grado de integración al mismo, grado de empatía…) y su desarrollo comunicativo- lingüístico (forma del lenguaje, nivel de comprensión y expresión oral y escrita, capacidad de respiración…).

Como profesores de Pedagogía Terapéutica, también nos vemos directamente implicados en la evaluación del estilo de aprendizaje del alumno, contribuiremos a delimitar:

• cómo aprende (estrategias que utiliza, capacidad de concentración, condiciones favorables para su aprendizaje…),

• cómo se relaciona (su comportamiento en clase, la relación que mantiene con profesores y compañeros…) y

• qué actitudes mantiene ante el aprendizaje (las situaciones que más le agradan y desagradan, tareas preferidas…)

Otro aspecto en el que nos vemos directamente implicados es en la determinación del nivel de competencia curricular. Vamos a profundizar en este aspecto para poder concretar lo que el epígrafe establece sobre IDENTIFICACIÓN DE LAS NEEs DE LOS ALUMNOS! ALUMNAS Y SU RELACIÓN CON EL CURRÍCULO.

En este sentido, la información respecto de los niveles de competencia y grado de conocimiento que manifiesta el alumno o la alumna en relación con la propuesta curricular de su centro y aula es condición indispensable para tomar decisiones en cuanto a las ayudas necesarias para facilitar su progreso personal y académico, tanto si éstas se refieren a procedimientos metodológicos, alternativas organizativas o incluso a modificaciones de la propia propuesta curricular y de los servicios; todo ello con objeto de que dichos alumnos y alumnas pueden superar los problemas y dificultades que, eventualmente, hayan podido surgir.

Por tanto, la evaluación de la competencia curricular persigue identificar y valorar las capacidades desarrolladas hasta el momento por el alumno en relación con los contenidos del currículo escolar.

Pedagogía Terapéutica ©MAGISTER Propuesta de Resumen – Tema 3

La evaluación de la competencia curricular se concibe como: ‘~La determinación y comprobación de las exigencias de un currículo determinado para un alumno determinado. Las competencias curriculares se definen como objetivos didácticos. Unas y otros hacen referencia a dimensiones de la persona:

cognitivas, afectivas, motivacionales, actitudinales y axiológicas” (Salvador Mata, F., 1997, pg. 58).

En suma, es necesario poder determmar lo que el alumno o alumna es capaz o no de hacer, y en qué condiciones y contextos, en relación con los objetivos y contenidos de las diferentes áreas curriculares.

Igualmente será necesario evaluar el contexto educativo (qué se le enseña, el funcionamiento del centro, ciclo, nivel, y el clima del aula), y el contexto sociofamiliar (las expectativas y actitudes familiares, servicios del entorno que emplea, servicios disponibles para su atención complementaria, grado de implicación y participación de la familia…)

Centrémonos en identificar Cómo evaluar: métodos y procedimientos de la evaluación psicopedagógica.

Aunque, tradicionalmente, ha existido un claro predominio de los enfoques cuantitativos en el terreno de la evaluación educativa, en los últimos veinte años la situación ha cambiado significativamente, ya que desde los 60 comienza a aparecer un movimiento de crítica radical hacia esta perspectiva, poniendo el énfasis en el análisis de los procesos antes que en los productos, así como en la necesidad de adoptar métodos de aproximación a lo educativo basados en las Ciencias Sociales, en sus modos de investigación, y no en las ciencias fisico-naturales. Lo cierto es que para este tipo de evaluación no se dispone, en general, ni de tradición ni de instrumentos adecuados a tales finalidades.

Vamos a comentar distintos tipos de técnicas e instrumentos de evaluación que podemos utilizar para recoger información tanto del alumno como del contexto.

Para evaluar el nivel de desarrollo del alumno se utilizarán pruebas estandarizadas y no estandarizadas. Emplearemos fundamentalmente como técnicas las de carácter psicométrico y la observación.

Destacamos como instrumentos los test estandarizados (baterías de inteligencia como la Weschler que cuenta con instrumentos ajustados a cada nivel evolutivo, pruebas para la valoración del desarrollo psicomotor como la de Picq y Vayer, test para la valoración de la personalidad como el de la familia o el de pata negra para los más pequeños o el 1 6PF de Cattell para los adolescentes, pruebas para la valoración de aptitudes académicas como el ABC de Filho, el ITPA de habilidades lingüísticas o los TEA para los mayores).

También nos serviremos de escalas de desarrollo, de muestras de actividad espontánea y de otros instrumentos para la observación, como narraciones, listas de control y escalas de estimación.

Para evaluar el nivel de competencia curricular, los medios fundamentales de que se dispone serán la programación de la clase en que se encuentra el alumno, así como los criterios de evaluación establecidos en el ciclo o en ciclos anteriores o, si procede, del nivel anterior. Para alumnos con superdotación intelectual podrá ser necesario emplear criterios de evaluación de momentos educativos posteriores.

Respecto a los procedimientos e instrumentos para evaluar el estilo de aprendizaje/motivación hemos de seleccionar aquellos que nos aporten información descriptiva, qué estrategias pone en marcha, qué le refuerza más, etc… Será evaluado a través de la observación y mediante cuestionarios.

Para evaluar el contexto escolar habrá que prestar atención tanto al aula como al centro, viendo qué aspectos favorecen o dificultan el aprendizaje del alumno. Usaremos: entrevistas con el profesorado, observación efectuada en la clase, análisis de los documentos del centro: la programación de aula, del proyecto educativo y de la programación didáctica.

Para evaluar el contexto socio-familiar como instrumento idóneo tenemos la entrevista familiar, y entrevistas con profesionales de otras instituciones que nos puedan aportar información.

Los resultados obtenidos del proceso de recogida de información, una vez analizados y valorados, se recogerán en un Informe Psicopedagógico o documento síntesis que recoge la situación personal y académica del alumno en el momento de la realización de la evaluación y que no presuponen ninguna evolución futura, pero que nos permitirán determinar si presenta o no necesidades educativas especiales y tomar las decisiones oportunas relativas al ajuste de la respuesta educativa que necesita. Dichas decisiones requerirán un seguimiento del proceso de enseñanza – aprendizaje para introducir y modificar los aspectos que se consideren necesarios a lo largo de la intervención educativa propuesta.

El Informe incluirá, como mínimo, la síntesis de información del alumno relativa a los siguientes aspectos (~EV.PP) datos personales, historia escolar y motivo de la evaluación, desarrollo general del alumno, que incluirá, en su caso, las condiciones personales de salud, de discapacidad o superdotación, el nivel de competencia curricular y el estilo de aprendizaje, aspectos relevantes del proceso de enseñanza – aprendizaje en el aula y en el centro escolar, y la influencia del contexto familiar y social en el desarrollo del alumno. Recogerá también la identificación de las necesidades educativas específicas que ha de permitir la adecuación de la oferta educativa, así como la previsión de los apoyos personales y materiales a partir de los recursos existentes o que razonablemente puedan ser incorporados.

La evaluación psicopedagógica será competencia de un profesor de la especialidad de Psicología o Pedagogía (~ LEG. EQ y ~LEG. DO).

En cualquier caso, el proceso nunca se podrá llevar a término si no es con la colaboración de los profesores que imparten docencia al alumno (incluido el profesorado de apoyo y los especialistas en rehabilitación), la familia y otros miembros del equipo interdisciplinar o Departamento de Orientación. Requiere, por tanto, una labor interdisciplinary un trabajo de equipo. Concretamente, el especialista en Pedagogía Terapéutica asumirá como una de sus funciones la de valorar las necesidades educativas especiales de los alumnos.

De acuerdo con el artículo 45. 2 de la Ley de Calidad, “la identi~ficación y valoración de las necesidades educativas especiales de estos alumnos se realizará por equipos integrados por profesionales de distintas cual~flcaciones. Estos profesionales establecerán en cada caso planes de actuación en relación con las necesidades educativas de cada alumno, contando con el parecer de los padres y con el del equipo directivo y el de los profesores del centro correspondiente”.

La finalidad de todo el proceso es ajustar la oferta educativa: la concreción de la propuesta cumcular y la determinación de los servicios necesarios. La propuesta curricular normalmente supone un proceso de adaptación curricular.

Las DECISIONES DE ESCOLARIZACIÓN de alumnos con necesidades educativas especiales, como hemos comentado, deben fundamentarse en un proceso de evaluación psicopedagógica.

Una vez realizada la evaluación psicopedagógica e identificadas las necesidades educativas especiales que presenta el alumno, hay que proceder a la decisión sobre la escolarización que, a partir de ese momento, permitirá el ajuste del proceso de enseñanza – aprendizaje a las necesidades valoradas (El opositor procederá a fundamentar el discurso de este apartado en la normativa correspondiente a su Comunidad autónoma ~EV.PP.).

De acuerdo con la Ley de Calidad (Art. 45. 1) “los alumnos con necesidades educativas especiales serán esco/arizados en función de sus características, integrándolos en grupos ordinarios, en aulas especializadas en centros ordinarios, en centros de educación especial o en escolarización combinada “.

En el marco de la normativa, al escolarizar a alumnos con necesidades educativas especiales, además de los requisitos establecidos con carácter general, el procedimiento incluirá la elaboración del Dictamen de escolarización, el Informe de Inspección educativa y la Resolución de Escolarización.

El Dictamen de escolarización es el documento que regula el procedimiento de escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales en centros sostenidos con fondos públicos.

Será elaborado con carácter general, por los profesionales del equipo interdisciplinar o en su caso, por el Departamento de Orientación. Recogerá por escrito la opinión de los padres.

El Dictamen de escolarización incluirá los siguientes apartados: datos del alumno, síntesis de la evaluación psicopedagógica, orientaciones para la propuesta curricular, la opinión de los padres, la propuesta de escolarización y en caso necesario, observaciones.

La propuesta de escolarización deberá tener en cuenta los siguientes criterios generales de escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales. (El opositor tomará en consideración las expresiones utilizadas en su Comunidad si existe normativa al respecto

~EV.PP):

• La escolarización es obligatoria,

• Deberá quedar regulada por los principios de normalización e integración. Siempre que sea posible, se escolanzará en centro ordinario con los medios personales y ayudas técnicas necesarias, o que razonablemente puedan ser incorporados. Podrán establecerse formas de escolarización combinadas entre centros ordinarios y unidades de educación especial.

• La escolarización deberá iniciarse cuanto antes, y una vez iniciada se asegurará su continuidad con objeto de que la educación recibida incida favorablemente en su desarrollo.

• Toda propuesta presentada se fundamentará en la evaluación psicopedagógica realizada al alumno y en las características de los centros y o recursos de los mismos.

• Los padres participarán en este proceso de escolarización.

• Tendrá un carácter reversible y será revisable.

En el caso de alumnado con discapacidad auditiva o motora deberá tenerse en cuenta la necesidad de escolarizarlos en centros que cuenten con los recursos personales, organizativos, materiales y técnicos suficientes y adecuados para satisfacer sus especiales necesidades educativas.

Analicemos a continuación, LA EVALUACIÓN DEL PROCESO EDUCATIVO Y CRITERIOS DE PROMOCIÓN.

La evaluación del proceso de enseñanza debe ser criterial para garantizar en la medida de lo posible la objetividad del proceso.

Entre los aspectos que será necesario evaluar destacamos:

• ¿Cómo se le ha enseñado? Estímulos que se le han ofrecido para provocar su motivación, materiales didácticos empleados, creación de agrupamientos flexibles, apoyos utilizados e idoneidad, organización del espacio-tiempo, estrategias de enseñanza empleadas, viabilidad e idoneidad, etc

• El funcionamiento del centro/ciclo/nivel: organización de los espacios-tiempos e idoneidad, grado de coordinación entre el profesorado, sistemas de planificación, técnicas e instrumentos de evaluación, profesionales implicados, etc

• El clima del aula: la dirección de la comunicación establecida entre profesor/alumnos, las actitudes del profesor hacia el grupo, los tipos de relación entre los alumnos, el nivel de participación de los alumnos en las actividades de clase…

La evaluación de los aprendizajes del alumnado con necesidades educativas especiales en aquellas áreas o materias que hubiera sido objeto de adaptaciones curriculares significativas, se efectuará tomando

como referencia los objetivos y criterios de evaluación fijados para ellos en las adaptaciones correspondientes. (El opositor fundamentará lo propuesto en este apartado en ~EV.ACNEEs.)

La evaluación de los aprendizajes del alumno en aquellas áreas/ asiganturas/ módulos/ materias que curse con adaptaciones curriculares no sign~ficativas o poco significativas (~ADAPT.INDIV.) se regirá por los criterios establecidos con carácter general para todo el grupo aula.

Las calificaciones que reflejan la valoración del proceso de aprendizaje de las áreas o materias que hayan sido objeto de adaptaciones curriculares significativas se expresarán en los mismos términos y utilizarán las mismas escalas que los establecidos con carácter general en las disposiciones que regulan la evaluación en los distintos niveles educativos.(~ P-A-B-C-E VAL.)

La información que se proporcione a los alumnos o a sus representantes legales constará, además de las calificaciones, de una valoración cualitativa del progreso de cada alumno o alumna respecto a los objetivos propuestos en su adaptación curricular. Estas adaptaciones se unirán a los documentos propios del proceso de evaluación.

En este sentido la Ley de Calidad establece que “ al finalizar cada curso, el equipo de evaluación valorará el grado de consecución de los objetivos establecidos al comienzo del mismo para los alumnos con necesidades educativas especiales. Los resultados obtenidos de dicha evaluación permitirán introducir las adaptaciones precisas en el plan de actuación, incluida la modalidad de escolarización que sea más acorde con las necesidades educativas del alumno. En caso de ser necesario, esta decisión podrá adoptarse durante el curso escolar” (Art. 45.3).

Con respecto a los CRITERIOS DE PROMOCIÓN, la permanencia y promoción en los distintos niveles educativos se regirá por los mismos criterios que para el resto de los alumnos.

No obstante Educación Infantil (en aplicación de la disposición transitoria quinta de la LOCE) se podrá autorizar la permanencia del alumno durante un año más en el segundo ciclo cuando en el informe del Equipo se estime que dicha permanencia le permitirá alcanzar los objetivos o será beneficiosa para su socialización.

En Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria: la decisión de promoción de un ciclo a otro, y en su caso, de un curso a otro se adoptará siempre que el alumno hubiera alcanzado los objetivos del ciclo o nivel y, en su caso, la titulación correspondiente, o cuando de esa permanencia se deriven beneficios para la socialización de los alumnos, se adoptará esa decisión.

Si al término de la Educación Secundaria Obligatoria el alumno hubiera alcanzado los requisitos establecidos en las enseñanzas comunes para este nivel, se le propondrá para ~a obtención del Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. La estimación de haber alcanzado los objetivos generales se hará en función de la madurez del alumno.

En cualquier caso, el centro en el que el alumno concluya sus estudios expedirá la acreditación correspondiente, haciendo constar los años cursados y las calificaciones obtenidas en las distintas áreas! asignaturas! módulos o materias y emitirá el Informe Orientador sobre el futuro académico y profesional del alumno.

El Informe Orientador sobre el futuro académico y profesional para el alumnado con necesidades educativas especiales que obtenga el Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, proporcionará la información precisa e incluirá las propuestas que se consideran adecuadas para cada alumno, teniendo en cuenta tanto sus preferencias como los itinerarios educativos que le permitan desarrollar más plenamente sus capacidades, con el fin de facilitar una elección ajustada y realista.

Señalar, por último, de acuerdo con la Ley de Calidad, que los alumnos con necesidades educativas especiales que requieran, en un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas por padecer discapacidades físicas, psíquicas, sensoriales, o por manifestar graves trastornos de la personalidad o de conducta, tendrán una atención especializada. Con este fin el sistema educativo dispondrá de los recursos necesarios para que los alumnos con necesidades educativas especiales, temporales o permanentes, puedan alcanzar los objetivos establecidos con carácter general para todos los alumnos. Dicha atención específica deberá fundamentarse en la evaluación psicopedagógica entendedida como un proceso interactivo, contextual, contínuo y colegiado.

Para la elaboración y exposición de este tema, además de la normativa mencionada durante nuestra intervención, hemos consultado la siguiente BIBLIOGRAFÍA

• SÁNCHEZ PALOMINO A. y TORRES GONZALEZ, J.A. (2002): Educación Especial. Centros educativos y profesores ante la diversidad. Madrid: Pirámide.

• SALVADOR MATA, F. (dir.)(2001): Enciclopedia psicopedagógica de necesidades educativas especiales. Tomo 1 y II. Málaga: Ediciones Aljibe.

• MEC- CIDE (1 996):La evaluación psicopedagógica: Modelo, Orientaciones e Instrumentos, Madrid.

• MEC (1994): Evaluación psicopedagógica y las adaptaciones del currículo, Madrid.