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Tema 17 – La tutoria como elemento de la función docente, funciones del tutor en primaria y en secundaria, implicaciones educativas: el plan de acción tutorial.

1. INTRODUCCION

2. LA TUTORIA COMO ELEMENTO DE LA FUNCION DOCENTE

2.1. CARACTERISTICAS DE LA ACCION TUTORIAL

2.2. ORGANIZACION DE LA ACCION TUTORIAL

2.3. QUE ES EL PLAN DE ACCION TUTORIAL

2.4. OBJETIVOS DEL PLAN DE ACCION TUTORIAL

2.5. DESTINATARIOS DEL PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL

3. FUNCIONES DEL TUTOR EN PRIMARIA Y EN SECUNDARIA

3.1. FUNCIONES TUTORIALES

3.2. LÍNEAS DE TRABAJO EN LAS QUE SE PUEDEN ORGANIZAR LAS FUNCIONES DEL TUTOR

3.2.1. Enseñar a Pensar

3.2.2. Enseñar a Ser Persona

3.2.3. Enseñar a Convivir

3.2.4. Enseñar a Comportarse

3.2.5. Enseñar a Decidirse

3.3. ACTIVIDADES PARA EL DESARROLLO DE LAS FUNCIONES TUTORIALES

4. APORTACIONES DE LA PSICOLOGIA Y DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACION.

5. CONCLUSION.

BIBLIOGRAFIA:

-Teoría y Práctica de la Orientación Educativa. Rodríguez Espinar, S. (Coord.) 1993. Edit. PPU. Barcelona.

-Orientación e Intervención Educativa en Secundaria. AA.VV. 1992. Edit. Aljibe. Málaga.

-Evaluación y Tratamiento Psicopedagógicos. Salvador Alcaide, A. 1993. Edit. Narcea.

-Cajas Rojas de Secundaria. «Orientación y Tutoría». Cap. II La Acción Tutorial.

-Cajas Rojas de Educación Primaria. «Orientación y Tutoría»

– MEC (1989) “Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo”

-R.D. 82/1996, de 26 de Enero, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de las escuelas de educación infantil y de los colegios de educación primaria.

-R.D. 83/1996, de 26 de Enero, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de los institutos de educación secundaria.

-Resolución de 17 de septiembre de 2001, de la Dirección General de Enseñanzas de Régimen Especial y Atención a la Diversidad, por la que se dictan instrucciones sobre el funcionamiento de los Departamentos de Orientación en los institutos de educación secundaria en la C.A.R.M.

1. INTRODUCCION

A lo largo del desarrollo de este tema vamos a dar respuesta, entre otras, a las siguientes cuestiones:

¿Por qué la necesidad o reclamo de la acción tutorial?

¿Qué objetivos debe cumplir la tutoría?

¿Cuáles son las funciones del tutor?

¿Por qué la tutoría debe formar parte de la función docente?

¿Qué es la tutoría?

Las actividades de la tutoría en los centros docentes no son nuevas. En realidad son tan antiguas como la misma actividad docente. Los profesores siempre han ayudado y orientado a sus alumnos. En este sentido es en el que decimos que la tutoría ha existido siempre. Pero de forma institucional aparece con la L.G.E. de 1970. Distintas disposiciones posteriores fueron desarrollando la función tutorial, tanto en la E.G.B. como en las EE.MM.

¿Qué se pretende con la institucionalización de la tutoría?

La tutoría se fue perfilando como respuesta, por un lado, a la necesidad de contrarrestar los inconvenientes que supone la existencia de varios y diferentes profesores para un mismo grupo de alumnos. Por otro lado, a la necesidad de hacer realidad el principio general de que la educación no es sólo instrucción sino ayuda y orientación.

Sin embargo, hay que reconocer que esta institucionalización no está teniendo su debido correlato en la actividad diaria de los centros docentes. Sin duda a ello contribuye el hecho de que la estructura actual de la carrera docente no proporciona al candidato a profesor una formación, podría decirse que a veces ni siquiera información, en relación con la labor tutorial que habrá de realizar.

Siguiendo a Rodríguez Espinar (1993), “La orientación es uno de los factores que van a contribuir a la calidad y mejora de la enseñanza. Esta se concibe como indisolublemente integrada en el proceso educativo”. Esta concepción de la acción tutorial no es nueva. Concretamente, la asignación al profesor de tareas orientadoras parte de la concepción de Brewer que identifica orientación con educación y que luego continúa Mathewson con el planteamiento de que el proceso de la orientación se ha de afrontar en el aula, teniendo como agente principal de la orientación a los profesores.

En el Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo (1989) y en la LOGSE, se da un nuevo impulso a la función tutorial y orientación educativa. Por primera vez una ley, la LOGSE, no “recomienda”, como en anteriores ocasiones, la conveniencia de un Departamento de Orientación, sino que lo considera necesario y se implanta en todos los centros educativos. Se establece que la orientación escolar es, desde el punto de vista del alumno, un derecho que ha de concretarse en un conjunto de servicios y actividades que el sistema educativo debe ofrecer.

Ahora bien, ¿cuál es la estructura del nuevo modelo de orientación propuesto por la LOGSE? Este modelo de orientación se estructura en tres niveles:

* En el aula, con el grupo de alumnos, a través de la función tutorial y orientadora que corresponde a todo profesor y, en particular, al profesor-tutor.

* En el centro, como institución integrada por el equipo docente y por los recursos materiales a su disposición, institución que estará dotada de un Departamento de Orientación a cargo de especialistas.

* En el distrito o sector escolar, que contará con un equipo de orientación educativa y psicopedagógica, y desde donde en coordinación con otros programas y servicios, el sistema escolar ha de dar respuesta a las necesidades que en el sector aparecen.

Pero, ¿qué es lo que pretende este nuevo modelo de orientación?

Este modelo intenta superar las intervenciones orientadoras de tipo puntual e individualizado (Modelo de Servicios) para dar paso a una concepción de la orientación como PROCESO a través de los tres niveles de organización: Tutoría, Departamento de Orientación y EOEP. La función tutorial y orientadora es llevada a cabo por el profesor-tutor con la ayuda, asesoramiento, apoyo técnico y soporte logístico del Departamento de Orientación. A su vez, este departamento estará asistido técnicamente por los EOEP de la zona o población en secundaria. En educación primaria la función tutorial y orientadora es llevada a cabo por el profesor- tutor con el asesoramiento y apoyo técnico de los EOEP.

“La naturaleza jerárquica de estos tres niveles de la orientación educativa nos lleva a afirmar que el primero, y posiblemente principal agente del proceso orientador es el profesor-tutor, debido entre otras cosas a la siguiente consideración: sin tutores no existirá una eficaz orientación”. (Rubio y otros, 1992).

Es preciso desterrar la idea de que la orientación es misión de los especialistas. Se trata de una tarea compartida que incumbe a todo educador. Los que realmente pueden llevar a cabo la personalización de los procesos de enseñanza/aprendizaje, la adecuación de la oferta educativa a las necesidades de los alumnos, son los profesores tutores.

2. LA TUTOR1A COMO ELEMENTO DE LA FUNCION DOCENTE.

Para comprender que la tutoría es un elemento de la función docente hay que atender al carácter personalizado de la educación.

La educación tiene carácter personalizado. Así lo recoge la LOGSE en su art. 2.3 donde dice que la actividad educativa se desarrollará atendiendo, entre otros, al siguiente principio:

“a) La formación personalizada, que propicie una educación integral en conocimientos, destrezas y valores morales de los alumnos en todos los ámbitos de la vida, personal, familiar, social y profesional.”

En el Libro Blanco para la Reforma del sistema Educativo, en su Capítulo XV, también se acentúa este carácter personalizado de la educación y la importancia de la acción tutorial, cuando se afirma que: “La formación personalizada se contrapone pues, a la parcelación de los conocimientos. También se contrapone al descuido de la personalidad concreta de los alumnos. Por todo esto al hacer un estudio sobre la tutoría no podemos olvidarnos de la relación existente entre tutoría y orientación. En resumen, la educación es el marco amplio donde se incluye la orientación educativa y al mismo tiempo, ésta tiene su principal desarrollo en el ejercicio de la acción tutorial”.

Destacar la función orientadora de la docencia es poner en primer plano aquellas características de la educación, por las que ésta no se reduce a mera instrucción y constituye, en verdad educación individualizada de la persona entera.

En consonancia con la profunda unidad existente entre educación y orientación, todo profesor en algún sentido es también orientador, aunque desde luego lo es más cuando tiene encomendada la tutoría formal de un grupo de alumnos.

Hasta aquí hemos visto como la docencia no tiene por objeto solamente conocimientos y procedimientos, sino también valores, normas y actitudes; tiene por objeto, en definitiva el pleno desarrollo personal de los alumnos, un desarrollo que implica por parte de los profesores, el ejercicio de la acción tutorial. ¿Por tanto, qué estamos diciendo cuando afirmamos que la tutoría es un elemento inherente a la función docente y al currículo?

Con esto queremos decir, o conlleva, que todo profesor está implicado en la acción tutorial con independencia de que de manera formal haya sido designado tutor de un grupo de alumnos.

Por otra parte, la acción de educar no se ejerce sólo en relación con el grupo docente, ni tiene lugar exclusivamente dentro del aula. La personalización de los procesos de enseñanza/aprendizaje, la atención individualizada a las necesidades educativas de cada alumno, el apoyo ante la toma de decisiones sobre el futuro, la conexión con la familia y con el entorno productivo y cultural, y en general el trato particular que se establece entre el profesor y el alumno contribuyen a que las experiencias escolares y extraescolares puedan ser integradas progresivamente, convirtiéndose en elementos de referencia de proyectos de vida cada vez más autónomos.

Los cometidos anteriores forman parte del repertorio de funciones de cualquier profesor. Compete a todo profesor, al equipo docente y a la institución escolar en su conjunto, el logro de los objetivos implícitos en estas funciones. Es necesario desterrar de la práctica docente ciertos usos contrarios al sentido de la acción tutorial, como la dejación de funciones esencialmente educativas en ámbitos como el del aprendizaje significativo, la orientación personalizada, la escuela como lugar de educación para la convivencia,… Hace falta, en definitiva, superar una visión simplista de la tutoría y de reintegrarla en la función docente con criterios de corresponsabilidad y cooperación, que profundicen en el proyecto educativo del equipo docente, en términos de un compromiso colectivo con la educación y orientación de los alumnos. Por todo esto la LOGSE considera la acción tutorial como un componente básico de la actividad docente en el aula. Así lo expresa esta ley, concretamente en su art. 60.1, en el que establece que: “La tutoría y orientación de los alumnos formará parte de la función docente. Corresponde a los centros educativos la coordinación de esas actividades. Cada grupo de alumnos tendrá un profesor-tutor”.

Asimismo, distintas disposiciones legales referentes al currículo y a los Reglamentos Orgánicos de los Institutos de Educación Secundaria, incluyen la función tutorial y orientadora como parte de la función docente.

En resumen, la función tutorial se identifica plenamente con la actividad docente. Es un proceso educativo que se desarrolla por parte de los distintos agentes educativos, en especial de todos los profesores, bajo la coordinación del tutor del grupo-clase. Como consecuencia, este proceso orientador debe garantizar una educación integral y personalizada.

Ahora bien, ¿qué características debe reunir la acción tutorial para ser eficaz?

2.1. CARACTERISTICAS DE LA ACCION TUTORIAL

-Ser continua y ofertarse a todos los alumnos y en todas las etapas y niveles.

-Formar parte de la tarea educativa.

-Para su realización requiere de una acción coordinada de todos los agentes educativos.

-Ser específica para cada una de las etapas educativas, y atender a las peculiaridades y características de cada alumno.

-Conseguir en el alumno un grado progresivo de autonomía y de autoorientación para poder afrontar sus propias decisiones.

Por tanto, y tal y como afirman Rubio y otros (1992), la función tutorial no puede sustentarse en planteamientos individuales o reducirse a iniciativas aisladas o descoordinadas. Así pues, ¿cómo se organiza y desarrolla la acción tutorial?

2.2. ORGANIZACION DE LA ACCION TUTORIAL.

La responsabilidad de planificar acciones, de manera que contribuyan al logro de los objetivos educativos comunes, corresponde al centro como institución. Los Proyectos Educativos de los centros deben contemplar una configuración específica de las funciones tutoriales y determinar fórmulas que las hagan viables. Ello supone que toda la comunidad educativa participa en la concreción del modelo de acción tutorial y se implica en su desarrollo con diferentes niveles de responsabilidad. Se trata de que el tutor no esté solo ante su tarea y perciba que sus acciones constituyen parte de un planteamiento más amplio, que sea respaldado por el Departamento de Orientación, o el profesor orientador, el equipo directivo, los órganos colegiados…, de manera que su trabajo sea reconocido, apoyado y recompensado.

El centro educativo debe contar con alguna estructura que planifique, apoye y coordine la función tutorial. Esa estructura en las Escuelas de Educación Infantil y en los Colegios de Educación Primaria con más de 12 unidades, según establece el R.D. 82/1996 de 26 de Enero, será la Comisión de Coordinación Pedagógica. En los centros con menos de 12 unidades, las funciones de la Comisión de Coordinación Pedagógica serán asumidas por el Claustro. Entre otras funciones la Comisión de Coordinación Pedagógica tiene la tarea de elaborar la propuesta de organización de la orientación educativa y del Plan de Acción Tutorial.

Así mismo en la Resolución de 17 de septiembre de 2001 por la que se dictan instrucciones sobre el funcionamiento de los Departamentos de Orientación de los Institutos de Educación Secundaria, se establece que el Departamento de Orientación, siguiendo las directrices generales establecidas por la Comisión de Coordinación Pedagógica, elaborará el Plan de Acción Tutorial, incorporando las propuestas del equipo de tutores. Dicho Plan será debatido por la Comisión de Coordinación Pedagógica y se incorporará, con las modificaciones que proceda, a la propuesta de Proyecto Curricular que se presente al Claustro de profesores para su aprobación.

Pero, ¿qué es el Plan de Acción Tutorial?

2.3. EL PLAN DE ACCION TUTORIAL.

El Plan de Acción Tutorial es el marco en el que se especifican los criterios y procedimientos para la organización y funcionamiento de las tutorías. En él se deberán incluir las líneas de actuación que los tutores desarrollarán con el alumnado de cada grupo y con las familias, así como con el equipo educativo correspondiente.

¿Qué objetivos debe perseguir el Plan de Acción Tutorial?

2.4. OBJETIVOS DEL PLAN DE ACCION TUTORIAL.

-Tenderá a favorecer la INTEGRACION y PARTICIPACION de los alumnos en la vida del centro, a realizar el seguimiento personalizado de su proceso de aprendizaje y a facilitar la toma de decisiones respecto a su futuro académico y profesional.

-Deberá concretar medidas que permitan mantener una comunicación fluida con las familias.

-Deberá asegurar la coherencia educativa en el desarrollo de las programaciones de los distintos profesores del grupo.

Cada tutor, siguiendo las líneas generales marcadas por el Plan de Acción Tutorial, programará las actividades más acordes con su grupo de alumnos. La coordinación del Plan de Acción Tutorial estará a cargo del Jefe de Estudios que contará para ello con la colaboración del EOEP o del Departamento de Orientación que asesorará a los tutores en sus funciones, facilitándoles los recursos necesarios e interviniendo directamente en los casos en que los tutores lo soliciten.

2.5. DESTINATARIOS DEL PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL

En el Plan de Acción Tutorial se organizan múltiples actividades que van dirigidas a tres diferentes tipos de destinatarios:

a) Ante todo, el alumnado

b) El profesorado

c) Las familias

Necesariamente, el tutor tiene que mantener unas relaciones frecuentes con estos tres sectores afectados. Con el primero de ellos, -los alumnos-, en su hora de tutoría semanal y siempre que las circunstancias lo exijan. Con el equipo docente, la relación es continua y permanente, puesto que todos participan en la acción tutorial. Con las familias, en la hora semanal de atención a padres y en reuniones generales a principio y final de curso, así como siempre que se considere necesario.

3. FUNCIONES DEL TUTOR EN PRIMARIA Y SECUNDARIA.

3.1. FUNCIONES TUTORIALES

Tanto en Educación Primaria como en Secundaria, los alumnos podrán tener varios profesores para determinadas áreas. La concepción de la tutoría como actividad cooperativa que compete a todos los profesores de un determinado grupo de alumnos, aconseja sin embargo, asignar la responsabilidad primera y la coordinación de la acción tutorial, a uno de los profesores del grupo, que se convierte de esta manera en tutor. La pluralidad de profesores, que atienden a un mismo grupo de alumnos, la variedad de objetivos que se persiguen y el complejo funcionamiento de los centros, son suficientes razones para determinar la necesidad de la figura del tutor, que responde a la intención de personalizar y dar sistematicidad a los procesos educativos.

El tutor constituye, por tanto, el eje de articulación de las relaciones educativas en el centro escolar. Las adaptaciones curriculares, la detección de necesidades, el apoyo o refuerzo educativo, etc., son ámbitos que por sí solos justifican la figura del tutor. Igualmente, el conocimiento de las circunstancias personales y grupales de los alumnos, así como el conocimiento de respuestas educativas, en orden a facilitar la buena integración escolar y la orientación personal de los alumnos, son tareas que requieren cercanía, dedicación y planificación y aquí juega un papel fundamental el tutor. Además, ha de ser mediador en las relaciones del centro educativo con las familias y el entorno socioeconómico y cultural, así como el nexo válido entre el grupo que tutela y la institución escolar en su conjunto.

Por otra parte, y junto con la continuidad entre la acción tutorial común y la tutoría formal de un grupo de alumnos, el profesor-tutor se verá llevado a ejercer su labor con mayor intensidad y con un perfil más específico, allí donde sean mayores las insuficiencias de la práctica docente, o las demandas y necesidades del grupo de alumnos.

Las funciones específicas del tutor de grupo, adquieren intensidad creciente en los tramos superiores del sistema educativo. En la Educación Primaria es casi total la identificación entre función docente y función tutorial. En la Educación Secundaria, en cambio, aumentan las tareas específicas de la tutoría en la medida en que cada profesor lo es de un área concreta, en que los alumnos tienen más profesores y en que desde los últimos años de la ESO, tienen también la posibilidad de optar entre materias e itinerarios educativos distintos.

En la Educación Infantil y Primaria son funciones prioritarias: conseguir la adaptación del niño al medio escolar al grupo de compañeros, a las tareas propias de aprendizaje, poniendo especial énfasis en la prevención de dificultades de aprendizaje y también en las de adaptación al nuevo medio social que es la escuela.

El horizonte educativo del nivel de la Educación Secundaria es el de promover la autonomía de los alumnos, no sólo en los aspectos cognitivos o intelectuales, sino también en su desarrollo social y moral.

Concretamente, ¿cuáles son las funciones del tutor? Las funciones de la figura del tutor según R.D. 82/1996, de 26 de enero, y el R.D. 83/1996, de la misma fecha, pueden distinguirse respecto a tres ámbitos:

EQUIPO DOCENTE:

-Participar en el Plan de Acción Tutorial y actividades de orientación.

-Colaborar con el Departamento de Orientación según disponga el Jefe de Estudios.

-Coordinar procesos de evaluación de los alumnos de su grupo.

-Organizar y presidir las sesiones de evaluación de su grupo.

-Informar sobre actividades docentes y rendimientos.

ALUMNOS:

-Orientar y asesorar sobre posibilidades académicas y profesionales.

-Encauzar demandas e inquietudes de los alumnos.

-Informar sobre actividades docentes y rendimiento.

PADRES:

-Facilitar la cooperación de éstos con el centro y profesores.

-Informar igualmente sobre la actividad docente y el rendimiento de sus hijos.

Además, según el art. 56.2 del R.D. 83/96, en el caso de los ciclos formativos de Formación Profesional, el tutor asumirá respecto al módulo de formación en centros de trabajo, las siguientes funciones:

-Elaboración del programa formativo del módulo, en colaboración con el responsable designado a estos efectos por el centro de trabajo.

-La evaluación del módulo, que deberá tener en cuenta la evaluación de los restantes módulos del ciclo formativo y, sobre todo, el informe elaborado por el responsable designado por el centro de trabajo para el seguimiento del programa formativo de este módulo sobre las actividades realizadas por los alumnos durante el periodo de estancia en el centro.

-Relación periódica con el responsable designado en el centro de trabajo.

-Atención periódica, en el centro educativo a alumnos durante el periodo de formación en el centro de trabajo, para atender los problemas de aprendizaje que se presenten y valorar el desarrollo de las actividades correspondientes al programa de formación.

En síntesis podemos decir que las funciones y actividades del tutor podrían agruparse en dos ámbitos. Por un lado, el trabajo que se realiza para conseguir el desarrollo integral del alumno, su madurez personal, desde este punto de vista la labor tutorial tendría carácter preventivo. Desde el segundo ámbito serían aquellas tareas y acciones destinadas a la intervención directa en los problemas o dificultades que pueden surgir tanto individuales como grupales.

3.2. LÍNEAS DE TRABAJO EN LAS QUE SE PUEDEN ORGANIZAR LAS FUNCIONES DEL TUTOR.

Las funciones tutoriales se pueden agrupar en torno a ciertas líneas o ámbitos, a través de las distintas áreas del currículo.

En la Educación Infantil y Primaria la acción tutorial se organiza en torno a tres líneas básicas de trabajo, según las Cajas Rojas (MEC, 1992): enseñar a ser persona, enseñar a convivir y enseñar a pensar. Por otro lado, en el nivel Educación Secundaria estas líneas de trabajo, que serán desarrolladas por el profesor tutor con el asesoramiento del Departamento de Orientación, se amplían en los siguientes ámbitos: enseñar a pensar, a ser persona, a convivir, a comportarse y a decidirse.

3.2.1. Enseñar a Pensar

Su culminación está en el aprender a aprender, que debe estar presente en todas las áreas. Dichas áreas requieren la elaboración de un tipo de pensamiento que vaya desarrollando en los alumnos capacidades de análisis de la realidad, de generalización de unas capacidades y conocimientos a otros contextos de reflexión y crítica, de imaginación y razonamiento acerca de alternativas diversas. No obstante, hay algunos alumnos que presentan dificultades de aprendizaje y necesitan una intervención educativa dirigida intencionalmente al desarrollo de la capacidad de aprender y de pensar. Está demostrado que es posible modificar el rendimiento cognitivo y no parece razonable renunciar a ello.

Corresponde al tutor ocuparse más explícitamente de que los alumnos aprendan a pensar; le concierne desarrollar en ellos estrategias más generales en que consiste un pensamiento más eficiente. Para ello, ha de ayudar a los alumnos a coordinar e integrar los conocimientos que van adquiriendo en las distintas asignaturas que cursan.

La psicología cognitiva y la didáctica han analizado las principales estrategias de pensamiento. Algunos de estos programas requieren su aplicación por un profesional especializado que es lo que ocurre en programas que se denominan de mejora de la inteligencia. Otros programas o planteamientos requieren únicamente de las habilidades docentes generales que cabe suponer a todo profesor. Es el caso, por ejemplo, de la elaboración de mapas conceptuales, del enfoque de la resolución de problemas, o de la enseñanza explícita de algoritmos y de heurísticos. Entre los procedimientos al alcance de cualquier profesor, para enseñar a pensar ya aprender, están las llamadas técnicas de estudio, que tan populares se han hecho.

Las técnicas de estudio se han considerado como habilidades que responden a un enfoque superficial, memorístico del aprendizaje. Dado que el aprendizaje ha de ser significativo, estas técnicas de estudio supondrían tanto un entrenamiento en habilidades: elaboración de esquemas, resúmenes, etc., como un entrenamiento en aspectos cognitivos que harán posible la adecuada aplicación de dichas técnicas a otros aprendizajes. El objetivo final de la enseñanza de estas técnicas será desarrollar en el alumnado una conciencia de cómo estudiar.


3.2.2. Enseñar a Ser Persona

Toda la educación puede concebirse como el esfuerzo sistemático para ayudar a las jóvenes generaciones a convertirse en personas. La educación se propone el desarrollo integral de la personalidad.

En la educación no se trata sólo de desarrollar conocimientos, sino de desarrollar toda clase de potencialidades en la personalidad de niños y adolescentes. La construcción y desarrollo de la identidad personal -y, dentro de ella, de la autoestima- pueden y deben favorecer en todos los ámbitos de la enseñanza.

El tutor desarrollará actividades enfocadas a mejorar la autoestima de los alumnos y a la construcción de su identidad personal. Seguramente necesitará del asesoramiento y apoyo del profesor especialista en Psicología y Pedagogía o, en general, del EOEP o del Departamento de Orientación. Algunas de ellas consisten en: juegos sociales, de simulación o de roles. Son actividades que no necesitan una preparación especial en el profesor. Basta con sentido común, tacto, prudencia y un saber educativo general.

3.2.3. Enseñar a Convivir

El profesor tratará que los alumnos sean capaces de relacionarse y comunicarse con las personas de su entorno, estimulando el sentido de la libertad y responsabilidad en relación con el entorno social y el respeto de las normas de convivencia democrática.

Toda la acción educativa ha de contribuir a ello, tanto la desarrollada en las áreas como la ejercida a través de la tutoría y la orientación. El currículo de las etapas fija como objetivo que los alumnos sean capaces de: relacionarse con otras personas y participar en actividades de grupo con actitudes solidarias y tolerantes, superando inhibiciones y prejuicios, reconociendo y valorando críticamente las diferencias de tipo social, creencias y otras características individuales y sociales.

El profesor tutor tiene una responsabilidad especial en conseguir una buena conexión entre el grupo de alumnos, así como un clima general de cooperación, disciplina, respeto recíproco y buena convivencia.

Las actividades que se pueden llevar a cabo para ello son:

-Sesiones de mesa redonda o presentar ideas divergentes sobre un tema.

-Torbellino de ideas (brainstorming), toda clase de propuestas, originales e innovadoras.

-El juego de roles o dramatización de una situación.

El conocimiento de los principios elementales de dinámica de grupos puede ser de gran utilidad. En estas actividades, como en otras, será conveniente que el tutor se deje guiar y asesorar por el profesor de la especialidad de Psicología y Pedagogía.

3.2.4. Enseñar a Comportarse

Hace referencia también a enseñar a convivir, a adaptarse al medio escolar y social. La adaptación del alumno dependerá en gran medida del ambiente del grupo-clase y de la motivación del profesor. Un ambiente satisfactorio y grato en el aula, un ambiente motivador para los alumnos, no frustrante, favorecerá una actitud positiva hacia el Centro y los aprendizajes. Para conseguir este ambiente, es preciso diseñar actividades escolares de naturaleza cooperativa que den lugar a una comunicación entre los compañeros y actitudes que, por sí mismas, sean incompatibles con los enfrentamientos y la hostilidad.

Es preferible, en los casos de inadaptación escolar, que el profesor utilice una estrategia de incentivos antes que de castigos.

Se podrán practicar técnicas de autoinstrucción, relajación y de pensamiento realista.

3.2.5. Enseñar a decidirse

Todo profesor de Secundaria tiene la responsabilidad específica de enseñar a los alumnos a decidirse, en general, y a educarles en la madurez vocacional, en particular. El desarrollo de un currículo integral incluye educar a los alumnos en la capacidad de tomar decisiones, principalmente decisiones que les afecten a ellos mismos, y a su futuro.

Unos instrumentos muy útiles para ayudar a los alumnos a tomar estas decisiones son los llamados programas de orientación vocacional. La puesta en práctica de estos programas debe ser asumida por el centro y figurar en el plan de acción tutorial. Los profesores, y en particular los tutores, en la puesta en práctica del programa, contarán con la colaboración y el asesoramiento del Departamento de Orientación del Centro.

En definitiva, estos cinco ámbitos diferentes se trabajarán de forma explícita en conexión con los objetivos de las áreas, teniendo en cuenta que el trabajo en una de ellas repercutirá indirectamente en las demás.

Los pilares fundamentales de una adecuada acción tutorial serán su inclusión en el proyecto educativo de centro y la coordinación y soporte técnico del Departamento de Orientación.

3.3. ACTIVIDADES PARA EL DESARROLLO DE LAS FUNCIONES TUTORIALES

Las funciones pueden cumplirse a través de distintas actividades, y es responsabilidad del tutor elegir, programar y realizar las que considere más adecuadas para su grupo de alumnos. Éstas vendrán reflejadas en la programación tutorial de cada profesor. No será una programación que responda a enfoques individuales, sino que parte del Plan de Acción Tutorial recogido en el P.C.E., supone que es toda la comunidad educativa la que participa en la concreción del modelo de acción tutorial y se implica en su desarrollo con diferentes niveles de responsabilidad.

Como ejemplo, los tutores pueden realizar estas u otras actividades con el grupo-clase a lo largo del año académico:

1. Tener entrevistas individuales con alumnos cuando éstos lo necesitan.

2. Organizar actividades de acogida a principio de curso, sobre todo para alumnos que llegan al centro por primera vez.

3. Hablar a principio de curso sobre sus derechos y deberes, normas de régimen interior y disciplina del centro e informarles sobre el funcionamiento de éste.

4. Explicarles las funciones y tareas del profesor tutor del grupo, dándoles la oportunidad de participar en la propuesta y programación de actividades.

5. Analizar las dificultades escolares de los alumnos: deficiencias instrumentales, problemas de integración; buscar asesoramiento y apoyos necesarios.

6. Celebrar asambleas con el alumnado para preparar las sesiones de evaluación y comentar los resultados tras las mismas.

7. Promover y coordinar actividades que fomenten la convivencia, la integración y la participación de los alumnos en la vida del centro y entorno: elección de representantes, fiestas y excursiones, actividades culturales y extraescolares.

8. Realizar actividades que muestren la realidad social, cultural y étnica y la importancia de la integración de todos sin excepción.

9. Concertar con el equipo educativo un plan de acción tutorial para todo el curso, con el grado de implicación de profesores y tutor.

10. Transmitir al profesorado toda la información útil para sus tareas docentes, evaluadoras y orientadoras.

11. Preparar, coordinar y moderar las sesiones de evaluación, procurando su ajuste a los principios de evaluación continua, formativa y orientadora.

12. Establecer cauces de colaboración con los demás tutores, sobre todo, con los del mismo curso o ciclo, a la hora de revisar objetivos, preparar actividades, elaborar materiales de apoyo.

13. Procurar la colaboración de los padres y madres en relación con el trabajo personal de sus hijos: organización del tiempo de estudio en casa y tiempo libre y descanso.

14. Preparar visitas a servicios, lugares de ocio, etc., con la colaboración de los padres o de la(s) Asociación(es) de Madres y Padres (A.M.P.A.s).

15. Tener entrevistas individuales con los padres, cuando ellos las soliciten o el tutor lo considere oportuno.

16. Informar al alumnado de las posibles salidas académicas y profesionales para su inserción en el mundo laboral.

17. Coordinar grupos de discusión sobre temas formativos de interés para los padres con miras a la educación de sus hijos.

18. Tener reuniones con los padres a lo largo del curso y, principalmente, al comienzo y al final.

Para cumplir sus funciones y realizar la programación de actividades, el tutor necesita:

1.- Recoger información, opiniones y propuestas.

2.- Recabar información sobre antecedentes escolares y la situación personal, familiar y social de los alumnos.

3.- Conocer la situación de cada alumno en el grupo, en el centro y en su entorno familiar y social.

4.- Conocer la dinámica interna del grupo.

La responsabilidad de programar la acción tutorial ha de hacerse en el marco de los objetivos educativos comunes y no ha de obedecer a un enfoque individualista, ni reducirse tampoco a iniciativas aisladas y descoordinadas. Los Proyectos Educativos y Curriculares de los centros deben contemplar una configuración específica viable de las funciones tutoriales.

4. APORTACIONES DE LA PSICOLOGIA Y LAS CIENCIAS DE LA EDUCACION AL DESARROLLO DE ESAS FUNCIONES.

Para el desarrollo de tales funciones, no cabe duda, Psicología y las Ciencias de la Educación realizan una fundamental aportación.

El estudio sobre la naturaleza humana, sobre la personalidad ha girado desde sus inicios en torno a dos cuestiones centrales, su semejanza y su diversidad. Los seres humanos compartimos una serie de características que nos diferencian, en mayor o menor grado, de otras especies vivas, pero también existen entre nosotros diferencias sustanciales de carácter físico y psicológico.

Desde la Psicología y la Pedagogía se conceptualiza e investiga empíricamente sobre las características individuales y su incidencia y tratamiento en el ámbito educativo, intentando dar respuesta a uno de nuestros más grandes interrogantes:

¿Cómo pueden las características individuales, los factores diferenciales ayudarnos a establecer un mejor proceso de enseñanza/aprendizaje?

Estas ciencias desde sus distintas disciplinas (Didáctica y Psicología de la Educación, Psicología Diferencial, Pedagogía Diferencial, …) se interesan por averiguar como piensan, estudian, aprenden, se motivan y resuelven sus problemas los alumnos, para así poder ajustar los materiales y los procedimientos didácticos al modo peculiar de aprendizaje que tiene cada uno.

Desde estas ciencias se estudian y se investigan todos los factores intervinientes en el proceso educativo. Por tanto, en la Psicología y Ciencias de la Educación el profesor encontrará ayuda y formación para el desarrollo de la función tutorial en distintos campos, tales como:

-La Psicología evolutiva de las distintas edades.

-Nociones de Psicología del aprendizaje, Psicología de la educación, Psicología social, Conocimientos de teorías y términos psicológicos, psicopedagógicos y pedagógicos necesarios para el mejor desarrollo y adaptación del currículo (potencial de aprendizaje, aprendizaje significativo, desarrollo cognitivo, …).

-Conocimiento, aplicación e interpretación de sencillos tests de carácter psicopedagógico (de rendimiento, de técnicas de base, actitudes, intereses, adaptación, etc.).

-Didáctica.

-Orientación educativa y profesional.

-Técnicas de programación.

-Técnicas de evaluación y sus distintas modalidades.

-Técnicas de recuperación, reeducación y adaptaciones curriculares.

-Técnicas de trabajo intelectual, metodología de estudio y de aprender a aprender.

-Técnicas de orientación didáctica.

-Técnicas de trabajo en grupo y, en general, aplicación de la Sociometría y Dinámica de grupos en clase.

-Técnicas como la observación sistemática, las entrevistas, cuestionarios…, para el conocimiento del alumno.

-Cómo fomentar la autoestima y autoorientación.

-Aspectos que inciden sobre madurez vocacional del alumno.

En todos estos temas y otros similares el profesional de la educación encontrará en la Psicología y Ciencias de la Educación la ayuda necesaria para hacer realidad el principio general de que la educación no es sólo instrucción, sino también ayuda y orientación. Educación individualizada de la persona completa.

5. CONCLUSION

Queda claro que la orientación llevada a cabo a través de la acción tutorial va a jugar un papel relevante en la nueva concepción de la educación.

Su desarrollo no se debe sólo a la demanda social que efectivamente existe sino también a la exigencia de los nuevos planteamientos de la reforma, que la convierten en un elemento básico para el desarrollo y mejora de la calidad de la enseñanza.

En el enfoque del nuevo currículo la función tutorial es no sólo un elemento inherente a la función docente, sino parte esencial del desarrollo curricular.

Globalmente contemplados, los grandes objetivos y finalidades de la tutoría pueden sintetizarse afirmando que la Acción Tutorial debe pretender la ayuda y orientación en la formación humana y académica del alumno, procurando un adecuado crecimiento y potenciación de todos los factores humanos, sociales y escolares de la persona en trance de formación. Lo que incluye las siguientes facetas:

-Formar: crear las condiciones propicias y favorables para que pueda darse el mayor desarrollo posible de las distintas facetas que configuran la personalidad del alumno.

-Informar: a los propios alumnos, padres y profesores de las posibilidades y limitaciones reales, de las características del propio alumno, del centro o del sistema educativo, tomando conciencia de ellas y procurando ofertar alternativas.

-Prevenir: adelantarse a las situaciones de riesgo o posible aparición de problemas, tanto psicoevolutivos, como sociales y de aprendizaje.

-Ayudar a decidir: apoyándose en el conocimiento de cada alumno, ayudarle a saber elegir por sí mismo, de una forma realista y objetiva, de entre las opciones posibles.