Toda la documentación que encontrarás en Oposinet la puedes tener en tu ordenador en formato word. De esta forma podrás modificarla y trabajar con ella con más comodidad.


Ponte en contacto con nosotros a la dirección y te la enviaremos. A cambio te pedimos que compartas tu información, enviándonos documentos interesantes para la preparación de estas oposiciones: temas, programaciones didácticas, exámenes... Es imprescindible que estos documentos no posean derechos de autor, que no existan ya en la web y que sean realmente interesantes para la preparación de las oposiciones.


Otra opción para conseguir los documentos en formato word es realizar un pago de 19,5 euros, con la cual mantendremos esta web y compraremos nuevos materiales para ponerlos al alcance del resto de la comunidad. Importante: con el pago te proporcionaremos TODOS los documentos que hayamos publicado de una de las especialidades de oposiciones. Los documentos publicados en formato pdf no te los proporcionamos en formato Word sino en pdf.




Tema 6 – El desarrollo en la edad infantil (I): desarrollo social, motor, afectivo.

INDICE.

I. INTRODUCCIÓN.

II. CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO EN LA EDAD DE LA EDUCACIÓN INFANTIL.

2.1. La psicología evolutiva. Contenidos y objetivos.

2.2. Concepto de desarrollo.

2.3. Modelos y enfoques conceptuales del desarrollo: Tradicional, mecanicista, organicista y contextual metodológico.

2.4. Elementos básicos para la conceptualización de desarrollo.

2.5. Características generales del desarrollo del niño en Infantil.

III. DESARROLLO SOCIAL.

3.1. Elaboración del autoconcepto.

3.2. Elaboración de la autoestima.

3.3. Agentes de socialización.

– La familia

– Los compañeros.

– La escuela.

– El juego.

IV. DESARROLLO MOTOR.

4.1. Aspectos generales.

4.2. Variables básicas.

4.3. Lateralización y dominancia hemisférica.

4.4. Pautas evolutivas básicas.

V. DESARROLLO AFECTIVO.

5.1. Desarrollo del “apego” y vínculo afectivo.

5.2. Teorías del desarrollo de la afectividad.

VI. IMPLICACIONES EDUCATIVAS.

6.1. Implicaciones educativas en la familia.

6.2. Implicaciones educativas en la escuela.

VII. CONCLUSION.

VIII. BIBLIOGRAFÍA.

1. INTRODUCCIÓN.

II. CARACTERÍSTICAS GENERALES EN EL DESARROLLO DE LA EDUCACIÓN INFANTIL.

2.1. LA PSICOLOGÍA EVOLUTIVA.

La psicología evolutiva es la parte de la psicología que se ocupa del estudio de los procesos de cambio psicológico que ocurren a lo largo de la vida. Tales cambios, se deben a tres grandes factores:

– La etapa de la vida en la que la persona se encuentre.

– Las circunstancias culturales y

– Las experiencias individuales.

Los psicólogos evolutivos, aceptan que el sujeto de estudio es la vida entera y los procesos de cambio psicológico que en ella concurren. Así lo recoge De Mause (1984).

Por otra parte, dentro de la psicología evolutiva podemos diferenciar dos grandes modelos a lo largo de la historia:

Los modelos mecanicistas, que se sitúan en la tradición del empirismo (Hume, Locke…). Según estos modelos, la historia de la psicología de una persona es la suma de sus aprendizajes es decir, lo importante es aquello que viene desde fuera.

Los modelos organicistas, ponen el énfasis en procesos internos del individuo por encima de los estímulos externos. Explican el desarrollo psicológico, definiendo una cierta necesidad evolutiva que hace que en el desarrollo pasen todas las personas por unos determinados estadios. Tales estadios, constituyen auténticos universales evolutivos de nuestra especie. El principal representante de este tipo de teoría es Piaget. También debemos mencionar aquí las aportaciones que realizan Marchesi, Palacios y Carretero (1993); Coll (1999).

A finales de la década de los setenta hay un grupo de estudiosos que formulando una propuesta conocida con el nombre de “modelo del ciclo vital” o “life-span”. Ellos, hacen una crítica reseñando que los modelos anteriores olvidan los procesos de cambio psicológico a lo largo de toda la vida del sujeto, ya que se centran sólo en sus primera edades. Otro aspecto que critican es la idea del desarrollo vida como un proceso orientado hay una meta universal (Baltes, 1999).

Actualmente, la psicología evolutiva contiene muchos enfoques y perspectiva: la ecológica, la evolutiva, la cognitivo, la del procesamiento de la información, así como una aproximación histórico cultural y otra contextual, no centrándose solo en un aspecto.

2.2.CONCEPTO DE DESARROLLO. LA OPTIMIZACIÓN DEL DESARROLLO.

Podemos entender por desarrollo, aquellos cambios que se producen en un individuo por causa de factores ambientales y de la maduración, con el fin de adaptarse al medio (social, cognitivo, motor…), (Vayer, Schinca...)

En todo proceso evolutivo, las posibilidades que ofrece el genotipo, se pueden optimizar a través de la interacción con el entorno. La optimización del desarrollo se está convirtiendo en un objetivo central para la psicología evolutiva.

Los programas de intervención constituyen la aplicación de unos conocimientos que se poseen sobre una conducta concreta y parte tanto de hipótesis teóricas como de unos programas de acción.

Existen diferentes tipos de intervención: intervención primaria o preventiva (para referirse a la prevención de posibles trastornos o alteraciones en el desarrollo). Intervención correctiva (en la que se parte de la existencia de algún tipo de trastorno o alteración para corregirlo o impedir su evolución). Intervención enriquecedora (tiene como objetivo, la potenciación del individuo a su máximo nivel de desarrollo).

Lo que resulta más difícil es determinar aquello que se entiende por el nivel máximo desarrollo, aquel que se pretende potenciar en una intervención enriquecedora.

Cuando se intenta optimizar el desarrollo hay que tener presente el contexto en el sujeto se desenvuelve, así como las características individuales que posee.

A lo largo de este tema analizaremos las características específicas del desarrollo en la edad infantil comprendida entre los seis y los doce años. El análisis parte desde una perspectiva sectorial o por áreas de desarrollo. Debido a la necesidad de sistematización del tema, a veces será difícil delimitar los temas de estudio, es decir colocar la frontera entre el desarrollo cognitivo, motor, social… porque cada uno de ellos influirá estrechamente en los otros.

2.3.MODELOS Y ENFOQUES CONCEPTUALES DEL DESARROLLO.

La explicación del desarrollo mediante modelos.

Tradicionalmente, el concepto de desarrollo se definía como el cambio conductual que se produce en el transcurso del tiempo. Este enfoque, responde a un modelo de corte biológico que hoy en día se han descubierto otras facetas y áreas, especialmente del desarrollo cognitivo y social, que hacen inapropiada la anterior concepción. Surgen así como alternativas otros modelos y teorías que aportan concepciones más amplias sobre los procesos de cambio.

Modelos mecanicistas.

La metáfora básica para su explicación del mundo es “la máquina”. Esta máquina, cuenta con un número determinado de piezas, de manera que todos los fenómenos tienen una causa eficiente. Este modelo se basa en el empirismo inglés y en todas las teorías que tienen como base el esquema “estímulo/respuesta” (como podrían ser las teorías conductistas de Skinner).

El organismo para ellos no desempeña un papel activo en la construcción de la realidad. Es por ello que explican el comportamiento humano básicamente por motivos externos al sujeto. Los estímulos físicos y el ambiente externo desempeñan por lo tanto un papel preponderante en la configuración de la conducta.

Modelos organicistas.

En vez de estudiar las partes componentes, estudian los principios por los cuales se organizan las diferentes partes. Afirman que en el conocimiento del mundo exterior, participa tanto la percepción del individuo como aquellas cualidades reales del entorno que lo rodea.

El hombre es representado como un sistema organizado que va cambiando en las diferentes etapas por las que pasa su evolución. Por lo tanto, el cambio evolutivo será básicamente un cambio estructural. Los individuos van pasando por diferentes etapas o momentos evolutivos, que presentan una organización según la cual los logros para pasar de una etapa a otra se basan en un dominio de la etapa anterior.

Conciben el desarrollo como una serie de cambios en los que una sola dirección, irreversibles y orientados hay un estado final o de dominio total.

Modelo contextual dialéctico.

Este modelo concibe al individuo como un todo organizado en un continuo cambio, por eso lo estudia en su forma concreta y actual. Defiende que lo real es el desequilibrio y la inestabilidad.

En este modelo, se parte de que los individuos cambian en un contexto cultural. Esto supone que el estudio evolutivo debe considerar tanto a la persona como la sociedad en la que vive.

El nivel de desarrollo alcanzado nunca es un punto estable sino un amplio y flexible intervalo. Las teorías del “ciclo vital” comparten los principios básicos de este modelo.

2.4.ELEMENTOS BÁSICOS PARA LA CONCEPTUALIZACIÓN DEL DESARROLLO.

Al intentar determinar los factores responsables del desarrollo evolutivo, se plantea el problema sobre el origen de los mismos: herencia genética o ambiente.

La herencia se refiere a la característica que el genotipo aporta a cada uno de los individuos. El ambiente, consiste en la suma total de estímulos que recibe ese individuo a lo largo de toda su vida. En la actualidad están superadas las posiciones excluyentes. Lo imperante es la teoría interacionista, la cual se centra en preguntarse cómo incluyen en cada caso concreto ambos factores es decir, cómo influyen a cada individuo y a cada grupo en concreto.

2.5.CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO DEL NIÑO EN LA EDAD DE EDUCACIÓN INFANTIL.

El desarrollo en la edad de la Educación Infantil (de 0 a 6 años) tiene una gran importancia en la posterior evolución de la persona. En estos primeros años se configuran las estructuras neuronales y se produce un crecimiento físico, psicomotor, perceptivo, intelectual tan rápido como no va a suceder en ninguna de las etapas posteriores, y se van a realizar los procesos de individualización y socialización.

Como nos indica el MEC en su documento “Educar a los tres años” (2003), el desarrollo que vive el niño y la niña de 0 a 6 años lo podemos definir como:

– Un proceso de construcción dinámico fundamentado en la interacción con el medio.

– Un proceso adaptativo en el que el niño va asimilando e incorporando la información que recibe del mundo y, al mismo tiempo, modifica su comportamiento adaptándose a él.

– Un proceso global, es decir ocurre por la interacción de todos los factores que concurren en él:

– Individuales o genéticos, determinados por la herencia y que son el potencial con el que el individuo viene al mundo.

– Exógenos o ambientales, son las influencias que recibe del exterior.

– Un proceso continuo. Aparecen como una sucesión de formas de actuar, cada una de las cuales prolonga la anterior, la reconstruye y la supera con una forma más avanzada.

– Un proceso que no ocurre de modo uniforme en todos los niños en la misma edad.

De aquí podemos concluir la serie de características del niño que está realizando este desarrollo que, por su naturaleza es dinámico, adaptativo, global, continuo y no uniforme.

III. DESARROLLO SOCIAL.

El desarrollo social se fundamenta en el conocimiento social porque el niño reconoce a las diferentes personas y su relación con las mismas.

El niño nace como un ser indefenso necesitado de atención y cuidado de los adultos para satisfacer sus necesidades biológicas, protegerle de los peligros contra su vida y su salud, proporcionarle afecto, etc… Se puede decir por tanto, que el niño nace, inmerso en un grupo social que puede satisfacer sus necesidades básicas.

Por otra parte el grupo necesita del nuevo individuo para poder perpetuarse, para poder mantener sus valores, creencias, costumbres, etc … Esta transmisión de conocimientos acumulados en el grupo se hace a través de los agentes sociales.

Hoy día los agentes sociales son muchos y de distintas características:

– Agentes sociales personales: madre, padre, hermanos, familiares, compañeros, maestros, adultos…

– Agentes sociales institucionales: El más importante, la escuela.

– Medios de comunicación social: Televisión…

– Otros instrumentos: libro, juguetes, etc …

Según Bionfenbrenner (2002)

La socialización es un proceso interactivo entre el niño y los agentes sociales. En esta interacción el niño va a adquirir los valores, normas, costumbres, conductas, etc… que le transmite la sociedad en que vive.

La adquisición de las normas sociales se inicia antes de los 2 años pero su verdadero desarrollo se produce a partir de esta edad, cuando empiezan a interiorizarse.

Entre las normas sociales que los niños adquieren antes de los 2 años está la colaboración al vestirse y desvestirse, el control de esfínteres, el manejo rudimentario de los cubiertos, los hábitos de la comida, la comunicación por turnos, pedir cosas, escuchar, intercambiar objetos, etc… pero todavía no comprenden el sentido de la norma social y esto hace que surja el conflicto entre lo que desea hacer y lo que le prohiben.

3.1. ELABORACIÓN DEL AUTOCONCEPTO.

El autoconcepto o concepto que el niño tiene de sí mismo y que surge como resultado de la interacción social y del propio desarrollo cognitivo, va a seguir este proceso de adquisición:

– En primer lugar parece que hay un reconocimiento de sí mismo como sujeto independiente de los demás. Antes del primer año el niño puede reconocer distintas partes de su cuerpo o objetos que le pertenecen, sin embargo, cuando se ve delante de un espejo reacciona como si se tratara de otro niño.

A finales del primer año puede reconocerse si la imagen se corresponde con la que tiene en ese momento. Es a partir de los 18 meses cuando el reconocimiento de sí mismo no es tan contingente con la situación presente. En este momento empieza a usar los pronombres personales.

– De los 2 a 3 años adquiere identidad sexual, es decir se clasifica a sí mismo como niño o niña.

– A partir de los 3 años a la identidad sexual añaden la identidad del género, es decir: el conocimiento de las funciones y características que la sociedad asigna a uno o a otro sexo (vestidos, juguetes, etc…)

Siguiendo a Rosenberg, el autoconcepto del niño de 3 a 6 años va a tener las siguientes características:

– Tendencia a describirse en base a atributos personales externos: lo que saben hacer, su apariencia física, etc… (Soy una niña que sabe leer)

– Tendencia a describirse en términos globales, vagos y poco específicos.

– Tendencia a concebir las relaciones sociales como simples conexiones entre personas “soy el amigo de”

– Tendencia a elaborar el autoconcepto en base a evidencias externas y arbitrarias referidas a hechos concretos ocurridos en momentos determinados, por ejemplo “soy malo porque tiré la mesa”.

3.2. ELABORACIÓN DE LA AUTOESTIMA.

Al autoconcepto que tienen los niños le dan una valoración o enjuiciamiento que puede ser positivo o negativo. A esta valoración la llamamos autoestima.

La autoestima va a estar en función de la aceptación y calidad del trato que da a los niños las personas con las que interactiva y que tienen ascendencia sobre él y la historia personal de éxitos y fracasos.

De nuevo el agente más importante en la elaboración de la autoestima van a ser los padres y sus diferentes tipos de crianza.

Parece ser que los padres que propician una autoestima positiva son aquellos que:

– Aceptan al hijo tal como es y le muestran frecuentemente su afecto.

– Son padres que establecen normas claras de disciplina, las mantienen y las razonan haciendo cumplirlas con flexibilidad.

– Utilizan tipos de castigos no coercitivos –recurren poco al castigo físico y a la amenaza de retirarles el cariño -. Discutiendo con el niño las razones de la conducta inapropiada.

– Son padres que escuchan a sus hijos, sus razones, motivos, etc…

3.3. AGENTES DE SOCIALIZACIÓN. (Según Bernabé Tierno “Ser buenos padres” 2002)

El desarrollo social del niño se lleva a cabo a través de 3 agentes:

a) La familia:

La familia (madre, padre, hermanos y resto de familiares con trato directo con el niño) son los que establecen las normas y rutinas de la vida que configuran el ambiente social donde se desenvuelve el niño y donde se forja como ser social.

Su personalidad se va configurando a través de la interacción con la familia y con los adultos en general.

– El afecto y cariño que recibe el niño hace que este se muestre a su vez afectuoso con los demás.

– Al plantearle pequeños problemas, permitirle equivocarse, alentarle a intentarlo de nuevo, felicitándole ante el éxito, etc… hace que el niño aprenda a ser eficaz, competente y querido.

– La demanda e incluso exigencia del familiar o adulto para que se comporte de otra manera, tiene un valor retador y estimulante para el niño. Dentro de la familia vamos a referirnos unas líneas al papel socializante de la figura de los hermanos.

El nacimiento del bebé puede crear sentimientos de rivalidad y celos en el hermano, y dentro de esta posible rivalidad, el pequeño tendrá que ir abriendo hueco para conseguir su posición dentro de la estructura familiar.

Al mismo tiempo, los hermanos mayores son los compañeros de juegos más regulares que tienen el niño; establecen sus normas y luchan por mantener sus privilegios y su posición dentro de la familia; sirven de modelo a seguir por el pequeño, ya que el resto de la familia y en el mismo colegio se tiende a comparar a los pequeños con los hermanos mayores, y al mismo tiempos éstos se convierten en consejeros y confidentes de los pequeños.

Todos estos elementos hacen que los hermanos sean muchas veces uno de los agentes socializadores más importantes para el niño.

b) Los compañeros.

Las crecientes interacciones del niño con los iguales y compañeros contribuyen a desarrollar su competencia social.

– Aprende a relacionarse con los demás, a aguardar su turno y el momento de satisfacer sus deseos.

– Aprende a tener simpatía, amistad, cooperación y empatía.

– Al mismo tiempo aprende también la competición, la envidia, los celos y la rivalidad.

En resumen, que las relaciones sociales con los compañeros a veces son cooperadoras, a veces conflictivas, pero siempre sirven para el aprendizaje social y desarrollo interpersonal del niño.

c) La escuela.

Es el principal agente socializante referente a la transmisión de conocimientos, normas y valores culturales.

Al mismo tiempo la escuela contribuye a la socialización del niño desde distintos elementos:

– Cambio del contexto familiar por un contexto más amplio que requiere al mismo tiempo un desarrollo del lenguaje superior al tener que referirse a objetos, contextos y situaciones más amplias y diferentes a las familiares.

– La organización del tiempo y del espacio, junto con las actividades a realizar dejan de ser tan flexibles como en el ambiente familiar y comienzan a ser mucho más estructuradas.

– La atención personal y casi exclusiva de la madre o resto de la familia hacia el niño pasa a convertirse en la escuela en una atención compartida con los demás niños. Acostumbrado a una interacción casi inmediata con el adulto en el ambiente familiar, al llegar al colegio esta interacción con los adultos, en este caso el profesor, es mas escasa.

d) El juego:

El juego es una de las actividades más importantes para el desarrollo social del niño. Chateau llega a decir que “el niño se desarrolla jugando”.

A través del juego el niño aprende a:

= Controlar su cuerpo y desarrollar su equilibrio

= Explorar el mundo que le rodea

= Resolver sus emociones y controlar sus sentimientos.

= Ocupar su puesto en la comunidad donde vive y ser por tanto un ser social.

El juego del niño evoluciona a lo largo de esta edad:

– Los niños pequeños, antes de hablar comienzan a jugar con las personas y objetos que tienen presentes, explorando lo que tienen alrededor y repitiendo incansablemente lo que les es interesante. A los diez meses, aunque prefiere la compañía de otra persona, es capaz de jugar solo a lo largo de una hora.

– Al año y medio le gustan los juegos espontáneos. Es independiente, pero le molesta y puede llegar si le deja el compañero.

– A los dos años juega con otros niños pero son juegos solitarios o paralelos. Su contacto y proximidad es meramente física, pues no existe diálogo ni reciprocidad.

– A los tres años muestra mayor interés por los juegos con otros niños, aunque le siguen gustando los juegos en solitario y paralelo. Sin embargo ya comienza a gustarle el compartir juguetes y puede aceptar el tener que esperar su turno.

– A los cuatro años prefiere jugar en grupos de dos o más niños. Puede intercambiar sus juguetes, establece turnos para jugar, aunque después no sea capaz de cumplirlos.

– A partir de los 5 años el niño prefiere jugar con niños de su edad. Ya no se muestra tan autoritario con los demás, aunque el grupo de juego es de dos, ya que aún no está preparado para participar en grupos mucho más numerosos, lo que ocurrirá a partir de los siete u ocho años de edad.

IV. DESARROLLO MOTOR.

4.1. ASPECTOS GENERALES.

En primer lugar, comenzaremos por analizar los aspectos generales del desarrollo motor: factores, curva de desarrollo y leyes. Basándonos en Jesús Palacios y Joaquín Mora (Desarrollo psicológico y Educación).

1. FACTORES ENDOGENOS Y EXÓGENOS.

El desarrollo físico y motor está fuertemente marcado por el «programa genético» heredado que señala ciertos límites entre los que se hallará heredado que señala ciertos límites entre los que se hallará el producto final, al tiempo que marca el «calendario madurativo» de la evolución individual. De entre ellos es preciso destacar los siguientes:

a) Proceso de recuperación: El control genético es tan marcado que, cuando aparece un problema temporalmente, dentro de ciertos límites el proceso es recuperado cuando cambian de nuevo las condiciones.

b) Rango de reacción: Se denomina así el grado en que la influencia del medio puede llegar a influir el problema genético p.ej. respecto a la altura que un sujeto alcanzará.

2. LA CURVA DEL DESARROLLO MOTOR.

La relación anterior entre herencia y medio, entre factores endógenos y exógenos, se manifiesta en la curva del desarrollo; hay que tener en cuenta:

a) Variabilidad individual: Los márgenes en que se produce el desarrollo es enormemente amplio tanto en los valores concretos de las distintas variables, como en las edades en que se alcanzan unos logros determinados.

b) Dimorfismo sexual: Las curvas del desarrollo en mujeres y varones son diferentes: el desarrollo femenino suele ir por delante del masculino hasta la pubertad, además de ser más estable.

c) La constitución individual: las curvas del desarrollo dentro del mismo sexo son diferentes en función de la constitución de los individuos.

d) Criterios de «normalidad»: En el desarrollo infantil, se considera normal toda evolución que presente unos valores de crecimiento apropiados al tipo de constitución del individuo y a su sexo y que no presente detenciones (el crecimiento infantil es continuo y progresivo, no a saltos).

3. LEYES DEL DESARROLLO MOTOR: Se ajusta a 2 leyes fundamentales:

a) Ley céfalo-caudal: Se controlan antes las partes del cuerpo que están más cercanas a la cabeza, entendiéndose luego el control hacia abajo (control músculos del cuello, antes que los del tronco; brazos antes que las piernas, etc…)

b) Ley próximo-distal: Se controlan antes las partes que están más próximas al eje corporal que las que están más alejadas. El eje corporal es la línea imaginaria que divide al cuerpo en 2 partes iguales. De acuerdo con esta ley, el control y dominio de movimientos del brazo seguiría el siguiente orden: hombro, codo, muñeca y por fin dedos.

4.2. VARIABLES BÁSICAS.

Hay una corriente que entiende que no es desarrollo motor sino desarrollo motriz. Según Vayer.

El desarrollo de la motricidad se postula antes como un desarrollo psicomotor que como un desarrollo motor, ya que no solo implica adquisiciones de tipo práxico sino también gnósicas (es decir perceptos y cognificiones) al tiempo que ocurre estrechamente ligado al desarrollo social y emocional.

¬ Concepto de psicomotricidad: La psicomotricidad se propone como un concepto que conjuga las implicaciones psicológicas del movimiento y de la actividad corporal en relación entre el organismo y su medio físico y social. La meta del desarrollo psicomotor es el control del propio cuerpo hasta sacar de él todas sus posibilidades de acción y expresión.

­ Componentes de la psicomotricidad.

a) Dominio corporal estático: En el dominio del propio cuerpo en situaciones estáticas nos remite a las nociones de:

1. Tonicidad: Se refiere al grado de estimulación de las masas musculares, necesarias para poder realizar cualquier movimiento, adaptándose a las nuevas situaciones de acción.

2. Control respiratorio: El adecuado control de los diferentes tipos de respiración (abdominal, clavicular y toráxica) se encuentra tras las posibilidades de control real de movimiento.

3. Relajación: La relajación voluntaria, global y segmentaria se relacionan estrechamente con el control tónico y uno de los componentes psicomotriz básico.

b) Dominio corporal dinámico: hace referencia al progresivo establecimiento de un control voluntario sobre la actividad de las grandes masas musculares. Implica básicamente:

1. Coordinación general: Es el aspecto más global, implicando la realización de movimientos en los que intervienen los diferentes segmentos corporales, con armonía, fluidez y soltura.

2. Equilibrio dinámico: Capacidad para vencer la acción de la gravedad y mantener el cuerpo en la postura deseada, lo que implica tanto la interiorización del eje corporal, como el dominio de un conjunto de reflejos de equilibración.

3. Ritmo: Aspecto más implicado en el dominio corporal dinámico, es la capacidad de adecuar el propio movimiento a diferentes pautas rítmicas.

4. Coordinación visomotriz: Capacidad del individuo para adaptar percepción y actividad motriz, que se encuentra implicada sobre todo en las actividades de lanzamiento y recepción de objetos.

c) Dominio motor fino: Se refiere al establecimiento de un control progresivo de los pequeños segmentos musculares: las destrezas digito-manuales, la fonación, la expresión facial…

4.3. LATERALIZACIÓN Y DOMINANCIA HEMISFÉRICA:

La lateralización es el proceso a través del cual un hemisferio llega a ser funcionalmente dominante en la actividad cerebral, y que se manifiesta por la preferencia en el uso del segmento corporal del lado opuesto, en el caso en que hay dos miembros simétricos (ojos, manos, pies, oídos).

Se supone asociado a la aparición del lenguaje ya las necesidades de reorganización neurológica.

Podemos distinguir los siguientes tipos de lateralización:

a) Homogénea: Dominancia en todos los segmentos, diestra o zurda.

b) Cruzada: Dominancia diestra en unos segmentos y zurda en otros.

c) Ambidextrismo: Indefinición de la dominancia que se traduce en la ausencia de una preferencia lateral estable.

d) Contrariada: Dominancia lateral establecida pero que el medio ha alterado presionando su uso preferente de los segmentos contrarios a los «naturales» (mano).

4.4. PAUTAS EVOLUTIVAS BÁSICAS.

¬ Etapas en la construcción del esquema corporal: La mayoría de los autores coinciden en los grandes rasgos durante la primera infancia. P.Vayer, Le Boulch…

a) La propuesta de P.Vayer: Esa evolución, que se realiza a través de la interacción constante con las cosas y con los demás sigue etapas bien definidas:

1) Periodo maternal (0-2 años): Paso de los primeros reflejos a las primeras coordinaciones motrices y la marcha a través del diálogo tónico, cada vez más abierto. El E.C. se desarrolla a partir de las sensaciones e imágenes interoceptivas, propioceptivas y exteroceptivas.

2) Periodo global del aprendizaje y uso de sí (2-5 años). La elaboración esquema corporal pasa por la progresiva precisión de la prehensión y la coordinación motriz y cinestésica. Hay un uso cada vez más diferenciado del propio cuerpo. La relación con el adulto sigue siendo un factor esencial.

3) Periodo de transición (5-7 años). Se pasa del estudio global y sincrético al de diferenciación y análisis. El desarrollo psicomotor se basa en la progresiva representación del propio cuerpo derivada de los nuevo recursos cognitivos y de la creciente capacidad de asociación entre sensaciones motrices y cinestésicas y otros datos sensoriales (visuales y auditivos). La presencia del adulto sigue siendo básica.

­ Pautas en la evolución de las destrezas motrices: De las destrezas motrices podemos ver su evolución: (Gessel, A)

a) De 0 a 3 años: En este periodo se constituyen los aspectos básicos sobre los cuales se constituyen la motricidad, estando el desarrollo motor estrechamente condicionado por los acelerados procesos de crecimiento físico. Algunas de estas destrezas son:

1) Control postural: Se avanza desde el control de la cabeza a la sedestación y poco a poco, al control de la postura erguida pasando por los movimientos desde la posición de decóbito.

2) Locomoción: Desde que comienza a sostenerse en pie con apoyo sobre los 9/10 meses, el progreso es rápido: primeros pasos sobre las 12-14 meses, correteos hacia los 18 meses y pequeños saltos con desplazamiento antes de los 2 años.

3) Coordinación perceptivo motriz: Durante los primeros años de vida, se logran importantes adquisiciones en la coordinación ojo-mano, a partir del control de los movimientos de la cabeza, de la sedestación y de los primeros rudimientos del esquema de prensión.

b) De 3 a 6 años: La gran tarea del desarrollo psicomotor sobre la base de las adquisiciones básicas, es lograr la extensión y el afinamiento del control sobre el propio cuerpo o sus movimientos, lo que implica sobre todo avanzar en el control dinámico general, la disociación de los movimientos, la equilibración dinámica, la relajación voluntaria y la coordinación perceptivo-motriz. Es fundamental también el desarrollo de la motricidad fina. Algunas pautas evolutivas son:

1) Independencia segmentaria y disociación: No se logrará realmente hasta los 7-8 años, aunque avanza gradualmente a lo largo de la edad preescolar.

2) Coordinación dinámica: Se avanza en la automatización de las secuencias de movimientos.

3) Control teórico: Se comienza a adquirir el control voluntario del tono a través de la relajación global, pero difícilmente segmentaria. El control teórico se asocia a situaciones de tensión-distensión originadas en la actividad motriz.

4) Equilibrio dinámico: Suele estar bien adquiridos en actividades motrices cotidianas, pero se va desarrollando muy lentamente en otras situaciones, desplazamientos en alturas variables, sobre líneas, etc…

V. DESARROLLO AFECTIVO.

Todos los autores están de acuerdo en conceder suma importancia a los primeros años para el desarrollo de la afectividad y configuración de la personalidad del ser humano.

Varios estudios han demostrado como los niños criados en orfanatos o en otras instituciones de tipo colectivo tenían un desarrollo más lento que los niños criados en hogares normales. Las relaciones afectivas diferentes en un grupo u otro de niños era la causa fundamental de este distinto ritmo de desarrollo.

La necesidad de afecto es básica en los primeros años de la vid del niño y, como señalamos antes, va a marcar su personalidad, su vida afectiva posterior y en consecuencia sus relaciones con los demás.

5.1. DESARROLLO DEL “APEGO” Y VÍNCULO AFECTIVO:

Denominamos “apego” a la serie de conductas que, desde el nacimiento y a lo largo de los primeros años, sobre todo del primer año de vida, conllevan que el niño busque mantener contacto directo con los adultos y recibir de ellos la gratificación emocional que necesitan. El apego va a constituir la base sobre la que se va a configurar el desarrollo afectivo del niño (López 1984-1986 b)

El niño establece este apego o relación especial sobre todo con la madre; pero también se establece con el padre, hermanos y en general con el pequeño grupo de adultos que le cuidan. El apego también se extiende con frecuencia a animales domésticos u objetos inanimados (chupetes, peluches, etc…) El apego con estos objetos o animales no indica necesariamente que existe deficiencia o carencia de las figuras naturales de apego.

Entre las conductas indicadoras de existencia del apego y con las que intentan conseguir o mantener el contacto con la persona de apego, podemos resaltar las siguientes:

– Llanto al separarse de la madre o del adulto que le cuida

– Desaparición total o reducción del malestar o ansiedad en presencia de la madre o adulto.

– Búsqueda de contacto físico.

– Las sonrisas, las miradas, expresiones gestuales.

Se considera que el apego es condición necesaria para un buen desarrollo afectivo y emocional del niño y que influirá en sus relaciones afectivas posteriores.

Siguiendo a López, F. (2001) en la obra de Palacios J. y otros “Desarrollo psicológico y educación” (Alianza Psicológica) vamos a resumir el proceso de formación y desarrollo del apego y vinculo afectivo en los primeros años del niño:

– Dos primeros meses de vida: El niño se comporta como un activo buscador de estímulos sociales. Se siente atraído por el rostro, voz, tacto, etc… pero no tenemos constancia de que reconozca a las personas en cuanto tales.

– Desde el 2º al 6º mes: Discriminan entre unas personas y otras aceptando mejor las atenciones de quienes le cuidan habitualmente. Distinguen claramente en el cuarto mes al padre y a la madre asociando su cara y su voz.

Prefieren ser tocados, mimados, abrazados, cuidados por quienes lo han hecho habitualmente, aunque no rechazan los cuidados de otras personas.

– Entre los 6 y 12 meses: En este período prefieren a determinadas personas y antes los desconocidos reaccionan con cautela, recelo o incluso rechazo.

A partir del primer año y a medida que se desarrolla su aparato psicomotor y comienza a andar y desplazarse por su cuenta, el niño n va a necesitar tan continuamente a las figuras de apego, aunque le siguen sirviendo de base de seguridad desde la que explora el entorno físico y social.

– Segundo año de vida. El desarrollo del lenguaje y de las capacidades intelectuales del niño facilitan la comunicación y el entendimiento con las figuras de apego, haciendo que la interacción esté mas cargada de significados sociales.

El poder andar y desplazarse cada vez más alejados de las figuras de apego y poder manipular así todo tipo de objetos y contactar con otros niños va dándole mayor autonomía y hace menos necesaria la mediación de las figuras de apego.

Dentro de la familia toma conciencia de las relaciones de los distintos miembros y de que hay que compartir las figuras de apego con otros miembros de la familia sobre todo si nace un hermano menor.

Los celos fraternales tienen su origen en la reestructuración del sistema familiar que supone el nacimiento de un hermano pequeño, lo que conlleva la disminución de atención por parte de las figuras de apego y el aumento de las exigencias y prohibiciones. Estos celos pueden provocar en el niño un aumento de las conductas de apego y aparición de conductas regresivas en relación con la limpieza, comida, etc…

Concluiremos este apartado sobre la importancia del apego y desarrollo del vinculo afectivo señalando que si realmente es perjudicial para el niño la no existencia o grandes períodos de separación de estas figuras de apego, sobre todo la madre, igualmente es pernicioso la existencia de un apego excesivo, debido a actitudes sobreprotectoras de los adultos, lo que creará problemas posteriores en las relaciones afectivas y sociales del niño.

5.2. TEORÍAS DEL DESARROLLO DE LA AFECTIVIDAD.

Entre las principales teorías del desarrollo de la afectividad vamos a señalar tres:

l Psicoanálisis y líneas de desarrollo.

l Wallon y psicología genética.

l Piaget y la psicología evolutiva.

Las tres teorías aceptan un potencial hereditario, pero no conciben el espíritu como un todo dado, sino como algo en construcción.

Mientras Piaget se interesa por el estudio y la organización de dicha evolución, Freud y Wallon estudian sobre la dinámica de esa evolución.

Las tres teorías admiten la existencia de una fuente de energía pero Piaget y Wallon no admiten la importancia que da Freud a los impulsos instintivos:

Freud defiende la importancia del inconsciente, sobre todo de los impulsos sexuales y elabora una teoría en término de conflictos, interacciones y oposición entre las distintas fuerzas existentes.

Piaget hace más énfasis en mecanismos de acomodación y asimilación.

Wallon defiende que, aparte del equilibrio biológico, hay diversos tipos de equilibrio en las relaciones entre el niño y el medio en que se desenvuelve.

Las tres teorías coinciden en una serie de constantes que se dan en el desarrollo de la afectividad en estos años infantiles:

l Alrededor de los 3 años existen unos cambios, siendo el más importante la escolarización, que sitúan el niño fuera de la dependencia de las figuras de apego que se daban en los primeros años. Estos cambios producen conductas tendentes a potenciar la autonomía y diferenciación.

l Existen otros dos aspecto que van desarrollando la afectividad y configurando la personalidad del niño: la imitación y la identificación. La presión de la sociedad y la tendencia a la imitación lleva al niño a comportarse siguiendo el modelo del padre del mismo sexo y por el contrario a preferir al padre del sexo opuesto.

Esa identificación con el padre del mismo sexo no solamente afecta al comportamiento, sino también a las normas, juicios y valores.

l Todas las teorías coinciden en dar gran importancia a las relaciones padres-hijos en el desarrollo de la afectividad y personalidad del niño.

l Ahora bien, la personalidad del niño se construye no solo en la familia. Existen otros contextos que interactuan también como son el entorno escolar y la interacción con otros niños sobre todo en el segundo período de educación infantil (3 a 6 años).

Como conclusión de este apartado referente al desarrollo afectivo señalaremos que las relaciones del niño con las figuras de apego y posteriormente con todo el entorno familiar, escolar, y el trato con el resto de los compañeros, van desarrollando el autoconcepto, la autoestima y su identificación sexual, aspectos todos ellos claves para su desarrollo afectivo y de su personalidad.

VI. IMPLICACIONES EDUCATIVAS.

Las implicaciones educativas tanto en la familia como en la escuela han de estar plenamente consideradas para colaborar en el proceso educativo que potencie el desarrollo global del niño en todos los aspectos.

6.1. IMPLICACIONES EDUCATIVAS EN LA FAMILIA.

Ya hemos indicado la importancia de la familia en el desarrollo motor, social y afectivo del niño. Entre los aspectos a tener en cuenta dentro de la familia para un buen desarrollo motor, afectivo y social, podemos señalar como más importantes:

– Establecer unas adecuadas relaciones afectivas dentro del hogar.

– Establecer unos adecuados patrones de comportamiento social dentro de la familia para que facilite su desarrollo social y el establecimiento de un adecuado sistema referencial de normas y valores.

– Favorecer todo tipo de juegos (juego motor, simbólico, de reglas y de construcción) tanto como juegos individuales como con otros niños o compañeros, y con los adultos, sobre todo con las figuras de apego más cercanas.

La familia y el adulto que trate con niños en los primeros años de su edad, ha de tener en cuenta que si satisfacen de manera suficiente sus necesidades biológicas y de afecto pronto el niño experimentará nuevas necesidades (de moverse, de relacionarse con los demás, de explorar el medio…) que son la base fundamental para un buen desarrollo psíquico y personal.

Para ello el estilo educativo de la familia ha de combinar manifestaciones de afecto, nivel de exigencia adaptada a las capacidades del niño según su edad, y razonar con ellos la necesidad de imponer y controlar sus actividades.

6.2. IMPLICACIONES EDUCATIVAS EN LA ESCUELA.

¬ Respecto a la organización didáctica del aula: Dos cuestiones importantes se deberían tener en cuenta a este respecto:

a) Agrupamientos: Aún cuando ciertas actividades puedan ser realizadas en grupo, y así convenga (p.ej. asambleas, narración de cuentos, algunas actividades psicomotrices…) el tipo de agrupamiento más aconsejable debería ser el de el pequeño grupo, ya que es en él donde los niños de esta edad pueden interactuar de manera más productiva y adecuada. No obstante los grupos no deben ser siempre los mismos, sino que pueden variar en función de la actividad en cuestión, los intereses y circunstancias del momento.

b) Organización: Un tipo de agrupamiento como el anterior exige ir hacia una organización flexible de la actividad del aula, donde los rincones de experiencia y actividad constituyan un referente importante.

­ El desarrollo de las habilidades sociales: El desarrollo social en el aula de la educación infantil no es tanto consecuencia de una enseñanza específica como de la organización de nuevas y sistemáticas experiencias sociales a lo largo de las jornadas escolares, algunas de ellas son:

a) Asambleas. Situaciones donde se discuten problemas de interés para las clases (actividades, normas, experiencias…) y que constituyen un espacio para el aprendizaje del diálogo, escuchar, pedir turnos, expresarse de modo que otros comprendan…

b) El trabajo en pequeño grupo: Un pequeño grupo de alumnos desarrollan cooperativamente la misma actividad debiendo coordinar en mayor o menor grado sus perspectivas para poder cumplir con ese objetivo propuesto.

c) Actividades libres: En la programación ordinaria se reservan algunos tiempos para que los alumnos exploren libremente los materiales disponibles y actúen de acuerdo con sus propios interés, para dar lugar a situaciones de intercambio espontáneas entre ellos.

En todas estas actividades el objeto último es ayudar a superar a los alumnos su egocentrismo a partir de situaciones concretas. Por otra parte el juego simbólico es una de las herramientas de trabajo en la escuela infantil y debe partir habitualmente del interés suscitado por otras actividades, de las actividades libres o de propuestas muy generales del profesor: no olvidemos que el juego simbólico es esencialmente individual, aunque puede compartirse con otros. Especialmente, se debe contar con el recurso de la dramatización, como un sencillo juego de roles que implican la imitación diferida.

Los personajes de identificación, es igualmente un recurso que aprovecha la fuerte tendencia a la imitación y a la identificación en estas edades es la utilización de algún personaje imaginario, presente en el aula, que opina sobre las actividades, los comportamientos, explica como se comporta el mismo…

® Respecto al desarrollo psicomotor: En la medida en que el niño de estas edades se relaciona con el mundo de manera global y a través de la propia actividad, la educación psicomotriz se convierte en un recurso educativo básico; la psicomotricidad va mas allá de lo motor:

a) Medio para relacionarse con otros niños: El niño de la escuela establece sus relaciones sobre todo desde la acción compartida ya sea con o sin objeto.

b) Medio para conocerse: Sólo sobre la experiencia real y concreta puede el niño dotar de sentido a los conceptos y apropiarse de ellos. La manipulación y el juego psicomotor en el espacio y con los objetos son la base para adquirir los conceptos básicos de color, forma, tamaño, topológicos, temporales, cualitativos…

c) Medio para conocerse: A partir de la acción compartida con otros y sobre los objetos, así como de la exploración de las propias posibilidades motrices es como llega a conformarse la propia imagen corporal, que es buen parte de sí mismo en una etapa en que, como esta, la cognición del niño se basa en la acción y en la percepción.

La intervención educativa en la educación infantil seguirá las líneas marcadas por los Reales Decretos de la LOCE, que establecen los aspectos básicos del currículo de la Educación Infantil , que establecen el currículo de Educación Infantil.

VII. CONCLUSION.

El desarrollo psicomotor del lenguaje, de la inteligencia, de la afectividad, de la sociabilidad, así como su capacidad numérica, la capacidad inicial de la lectura y escritura, la distinción de colores, sonidos y formas, la conciencia y el concepto de sí mismo, etc… es determinante. Todo ello se relaciona, combina e intersecciona adecuadamente para transformar a un recién nacido prácticamente vario de toda experiencia, aprendizaje y destrezas en un ser bien organizado que a los cinco o seis años es capaz de hablar perfectamente, correr, saltar, entender todos los mensajes, hablar dos idiomas, leer, sumar, restar y escribir con cierta fluidez y claridad.

Es un verdadero milagro de la naturaleza lo que acontece durante los cinco o seis primeros años de vida en un niño. Todo cuanto de bueno, provechoso y útil sembremos en él a esta edad producirá con creces beneficios sin cuento para él mismo y para la sociedad en que viva y se desarrolle. (Bernabé Tierno (2003).

VIII. BIBLIOGRAFÍA.

o AYSUBEL D.D. y SULLIVAN E.K.(2003): El desarrollo infantil Ed. Paidos Barcelona

o BANDURA, A.(1982): “Teoría del aprendizaje social”. Espasa Calpe, Madrid (1982)

o CHATEAU, G.(1973): “Psicología de los juegos infantiles”. Kapelos . Buenos Aires .

o FREUD, S.(1974): “Compendio del psicoanálisis”. Alianza Editorial, Madrid .

o GARCIA SICILIA, J.(2002): ”Desarrollo y evolución somática del niño.

En varios autores. Psicología evolutiva y Educación Infantil. Santillana. Madrid .

o GESSELL, A.(1983): “Psicología evolutiva de 1 a 16 años. Paidos, Barcelona .

o MAYOR, J.(2002):“Psicología evolutiva. Anaya, Madrid .

o MEC, (2003): “Desarrollo psicologíco del niño en colección Estudios y Experiencias Educativas, serie preescoalar. Nº 10 .

-Educación preescolar, El niño en casa. El niño en la escuela. (Sugerencias para padres) (1999).

– Diseño Curricular Base. Educ. Infantil (2003).

– Educar a los 3 años. En serie documentos (1999)

– Currículo de la Etapa Infantil. Caja roja (2002).

o PALACIOS J. y otros.(2000): “Desarrollo psicológico y educación I. (Psicología evolutiva). Alianza Psicológica. Madrid

o PIAGET J.(1983): “Seis estudios de Psicología. Ariel Barcelona

o SPITZ, R. (2003): “El primer año de vida”. Ed. I.C.E. México .