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Tema 3C – La tutoría en la educación primaria. Apoyo y orientación en el proceso de aprendizaje. Colaboración con las familias. Funciones del tutor en relación con el equipo docente y otros profesionales. El plan de acción tutorial. Propuestas de acción tutorial.

Introducción: El contenido de este tema consiste en desarrollar el principio de que la educación no se reduce a una mera instrucción. El maestro no es un mero instructor que enseña conocimientos, es un educador en el sentido más completo e intenso. Ese mensaje es el mismo que transmite el nuevo currículo en varios de sus elementos, principalmente:

– al insistir en que los objetivos de la educación son capacidades para desarrollar en los alumnos y alumnas.

– al destacar contenidos educativos no sólo de conceptos, sino también de procedimientos y actitudes.

– al recordar algunos ejes o dimensiones transversales del currículo que atraviesan las distintas áreas, y que se refieren precisamente a líneas de desarrollo personal, como lo es el desarrollo moral y cívico.

1.- LA TUTORÍA EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA:

En un planteamiento educativo integral y personalizado, la función tutorial forma parte de la función docente y, en cierto modo, se identifica con ella.

La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), al establecer las funciones del profesorado en su artículo 91 expone:

– ” la tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias.”

Asimismo, en el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas,se expone en su articulo 11:

– “1. En la Educación Primaria, la acción tutorial orientará el proceso educativo individual y colectivo del alumnado.”

– “2. El profesor tutor coordinará la intervención educativa del conjunto del profesorado, y mantendrá una relación permanente con la familia.”

La tarea tutorial de todo profesor es integradora, equlibradora, personalizante y complementadora de la docencia en general. Del profesor en cuanto tutor cabe decir:

– guía a los alumnos no sólo en su escolaridad,en sus aprendizajes, sino también en el desarrollo de su personalidad y en la configuración de un itinerario de vida.

– es la persona adulta que puede constituir un referente privilegiado de los alumnos, como consejero y asesor suyo, pero en general, como proporcionador de experiencias educativas.

– todo profesor está implicado en la acción tutorial, haya sido o no designado tutor de un grupo de alumnos.

– el ejercicio de la tutoría ha de quedar plenamente incorporado e integrado en el ejercicio de la función docente, como función realizada con criterios de responsabilidad compartida y de cooperación.

1.1.- OBJETIVOS:

La acción tutorial y orientadora ha de cumplir estos objetivos:

– Contribuir a la personalización de la educación favoreciendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona y contribuyendo también a una educación individualizada.

– Ajustar la respuesta educativa a las necesidades particulares de los alumnos mediante las oportunas adaptaciones curriculares y metodológicas.

– Resaltar los aspectos orientadores de la educación atendiendo al contexto real en que viven los alumnos favoreciendo los aprendizajes más funcionales.

– Favorecer los procesos de madurez personal, de desarrollo de la propia identidad y sistema de valores.

– Prevenir las dificultades de aprendizaje anticipándose a ellas.

– Contribuir a la adecuada relación e interacción entre los distintos integrantes de la comunidad educativa asumiendo el papel de mediador.

Es necesario que los objetivos de la tutoría estén plenamente integrados en la Programación General Anual, es decir, asumidos por toda la comunidad educativa.

1.2.- FUNCIONES TUTORIALES: La concepción de la tutoría como actividad educativa cooperativa, aconseja asignar la responsabilidad de la acción tutorial al profesor del grupo que imparte la mayoría de las áreas.

Las funciones y tareas generales que se encomiendan al tutor tienen tres diferentes tipos de destinatarios: ante todo, el alumnado, pero también el profesorado y las familias.

Las funciones que deben desempeñar los tutores en Educación Primaria son:

– la ayuda al proceso de adaptación del sujeto a la nueva situación escolar.

– creación y desarrollo de hábitos básicos: orden, convivencia, responsabilidad, participación…

– preparación y adquisición de los aprendizajes instrumentales básicos sobre los que se asentarán el resto de aprendizajes escolares.

– actitud preventiva, tanto personal como escolar, ante cualquier síntoma de desajuste que se detecte para evitar males mayores.

– adquisicón de técnicas de autoaprendizaje y de trabajo intelectual.

– coordinación del equipo de profesores a la hora de ofrecer modelos de intervención coherentes y adecuados.

– participación en el desarrollo del Plan de Acción Tutorial.

– colaboración con el equipo de orientación educativa y psicopedagógica.

– coordinación del proceso de evaluación de los alumnos de su grupo.

– información a los padres, maestros y alumnos de aquello que les concierna en relación con las actividades docentes y el rendimiento académico.

1.3.- ORGANIZACIÓN Y PLANIFICACIÓN:

Es preciso que el tutor planifique las actividades específicas que va a desarrollar a lo largo del curso, y ha de plasmarse en una programación semejante a otras programaciones docentes: con libertad y bajo su responsabilidad, pero en el marco del PEC y de las Programaciones docentes.

Para cumplir sus funciones y realizar la programación de actividades, el tutor necesita:

– recoger de forma sistemática información, opiniones y propuestas de los profesores sobre cuestiones que afecten a los alumnos del grupo.

– recabar información sobre los antecedentes escolares y la situación personal, familiar y social de los alumnos.

– conocer la situación de cada alumno en el grupo, en el centro y en su entorno familiar y social, e intervenir para favorecer su integración.

– conocer la dinámica interna del grupo e intervenir, si fuera necesario, para recomponer dicha dinámica.

La acción tutorial ha de ser programada de forma:

– rigurosa: ha de contar con el interés, tiempo, y medios similares a los utilizados en la programación de cualquier otro área.

– sistemática: una acción tutorial globalizada para todo el curso, y al mismo tiempo, diferenciada, que incluya objetivos adecuados a las necesidades de cada grupo.

– funcional: capaz de articular todos los recursos personales, materiales, y formales para garantizar un correcto funcionamiento.

2.- APOYO Y ORIENTACIÓN EN EL PROCESO DE APRENDIZAJE.

2.1.- FUNCIONES Y ACTIVIDADES CON EL GRUPO: Llegados a este punto, veremos las funciones del maestro en cuanto al apoyo y orientación del alumnado en el proceso de aprendizaje, en primer lugar respecto al grupo, y después teniendo en cuanta al alumno individualmente. En cuanto al grupo, son funciones del tutor:

– Facilitar la integración de los alumnos en su grupo-clase y en el conjunto de la dinámica escolar.

– Contribuir a la personalización de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

– Efectuar un segumiento global de los procesos de aprendizaje de los alumnos con objeto de articular las respuestas educativas adecuadas.

– Coordinar el proceso evaluador de los alumnos.

– Favorecer los procesos de maduración vocacional, así como de orientación educativa y profesional de los alumnos.

– Fomentar en el grupo de alumnos el desarrollo de actitudes participativas.

– Implicar e informar a las familias sobre el aprendizaje de sus hijos.

Entre las posibles tareas y actividades que el maestro puede llevar a cabo para realizar estas funciones están:

– organizar actividades de “acogida” a principio de curso, sobre todo, para los alumnos que llegan al centro por primera vez.

– comentar a pricipio de curso con los alumnos la Carta de Derechos y Deberes (R.D. 1443/1988 de 28 de octubre) e informarles sobre el funcionamiento del centro.

– explicarles las funciones y tareas de la tutoría, dándoles la oportunidad de participar en la programación de actividades.

– conocer la situación de cada alumno en el grupo, en el centro y en su entorno familiar y social.

– conocer la dinámica interna del grupo e intervenir, si fuese necesario, para recomponer dicha dinámica (sociogramas, observación sistemática y otra técnicas grupales para obtener información sobre el nivel de cohesión o desintegración del grupo, los líderes, los aislados o rechazados, los subgrupos..)

– recabar información sobre los antecedentes escolares y la situación personal de los alumnos mediante cuestionarios iniciales, entrevistas..

– analizar con los demás profesores las dificultedes escolares de los alumnos.

– favorecer en el alumno el conocimiento y la aceptación de sí mismo, así como la autoestima.

– estimular y orientar al grupo de alumnos para que planteen sus necesidades, expectativas, problemas y dificultades, y para que ellos mismos se organicen con objeto de proponer soluciones y líneas de actuación.

– celebrar asambleas con los alumnos para preparar las sesiones de evaluación y para comentar y tomar decisiones tras el resultado de las mismas.

– profundizar en el conocimiento de las aptitudes, intereses y motivaciones para ayudarles en la toma de decisiones sobre su futuro educativo y profesional.

– analizar con los alumnos las ventajas e incovenientes de las distintas opciones de itinerarios educativos y profesionales.

– promover y coordinar actividades que fomenten la convivencia, la integración y la participación de los alumnos en la vida del centro.

2.2.- FUNCIONES Y ACTIVIDADES CON EL ALUMNO CONSIDERADO INDIVIDUALMENTE: Las funciones del tutor con el alumno considerado individualmente deben incidir en tres ámbitos, que son:

– Aprendizaje: dificultades, hábitos y actitudes.

– Socialización: comportamiento e integración.

– Adaptación madurativa: desarrollo personal, vocación, autonomía.

A continuación veremos las distintas funciones del profesor en relación con lo anterior, entendidas como objetivos específicos, y mencionaremos algunas de las actividades que puede desarrollar para llevarlas a cabo:

1.- Conocer las causas del absentismo escolar y orientar las soluciones: registrar diariamente las faltas de asistencia, comprobar las épocas o periodos en que se da más absentismo, entrevistar personalmente al alumno, entrevistar a los compañeros, y hablar con las familias para informarles, conocer las causas, y proponer soluciones.

2.- Conocer las condiciones físicas de los alumnos: observar sistemática e individualmente a los alumnos, tanto en las actividades escolares como en las de ocio y tiempo libre, aplicar pruebas sensoriales sencillas, registrar los datos, poner en conocimiento de las familias las anomalías detectadas, conocer el diagnóstico y el tratamiento médico de los alumnos para tenerlos en cuenta a la hora de realizar actividades.

3.- Conocer los antecedentes académicos del alumno: revisar el expediente del alumno, pedir información a otros profesores del centro, comprobar en qué materias destaca y en cuales ha tenido más dificultades.

4.- Conocer la capacidad o aptitudes del alumno, su personalidad y carácter: observación sistemática de los alumnos a través de escalas de estimación en los campos de inteligencia general, aptitudes verbales, aptitudes numéricas, atención, memoria, imaginación, psicomotricidad y personalidad.

5.- Conocer los intereses, aspiraciones y actitudes: aplicar a los alumnos un cuestionario de intereses y actitudes, registrar los datos obtenidos, estimular los intereses y aficiones de los alumnos.

6.- Conocer el nivel de integración: observar la integración en el grupo y el rol que tiene en el mismo, aplicar al grupo un test sociométrico y elaborar un sociograma para reflejar la situación de cada alumno referida al grupo, aplicar a los alumnos una escala de integración social, ayudar a los alumnos aislados, rechazados y con menor nivel de integración, organizar los grupos de actividades y los equipos de trabajo tratando de integrar en ellos a todos los alumnos.

7.- Conocer el rendimiento de cada alumno en relación con sus capacidades y con el rendimiento medio del grupo: estimar el rendimiento de cada alumno en comparación con lo que de él se espera, tomando como base los resultados de las escalas de observación referidas a sus capacidades; diferenciar el rendimiento suficiente o insuficiente (referido al nivel de conocimiento) del satisfactorio o insatisfactorio (referido a las capacidades o posibilidades del alumno); hallar las puntuaciones medias de las calificaciones del grupo y compararlas con las obtenidas por cada alumno; realizar un seguimiento de la evolución de los rendimientos individuales, y de estos respecto al grupo; orientar y ayudar a padres y alumnos en los casos de rendimiento negativo.

8.- Detectar y diagnosticar las dificultades individuales y de aprendizaje y proponer una enseñanza correctiva mediante las oportunas actividades de recuperación: observación sistemática para detectar dificultades; seleccionar y aplicar test pedagógicos y pruebas diagnósticas que pongan de manifiesto las dificultades específicas (dislexias, disgrafías, discalculias,etc); programar y orientar la recuperación de los alumnos como una acción integrada en las actividades escolares.

9.- Facilitar un consejo tutorial de orientación académica y profesional: analizar, junto con el alumno y los padres, los datos de que se dispone en el expediente personal relativos a aptitudes, rendimiento académico e intereses; valorar conjuntamente las posibles discrepancias entre intereses y aptitudes específicas; proporcionar un consejo tutorial de orientación académica y profesional en el que se contemplen aspectos positivos y posibilidades del alumno que le ayuden en su elección académico-profesional.

A la hora de programar estas actividades hay que tener en cuenta los recursos y la temporalización.

3.- COLABORACIÓN CON LAS FAMILIAS.

Como hemos visto, los padres forman parte de muchas de las actividades tutoriales anteriores, por lo tanto, es de vital importancia la colaboración con las familias en la acción tutorial. La importancia de este aspecto aparece en la LOE cuando enuncia el segundo principio fundamental de la Ley, el esfuerzo compartido, en el que participa la familia. Padres y profesores toman entonces conciencia de la importancia de complementar mutuamente su acción educativa mediante una relación bidireccional. En cuanto a la colaboración con las familias, son funciones del tutor:

– Contribuir al establecimiento de relaciones fluidas con los padres, que faciliten la conexión entre el Centro y las familias.

– Implicar a los padres en actividades de apoyo al aprendizaje y orientación de sus hijos.

– Informar a los padres de todos aquellos aspectos que afecten a la educación de sus hijos.

Tales funciones pueden llevarse a cabo mediante estas tareas y actividades:

– reunir a los padres al comienzo del curso para informarles sobre las horas de visita, los horarios de los alumnos, la composición del equipo educativo, el calendario de evaluaciones, las normas sobre el control de la asistencia. Es conveniente también en esta primera reunión comentar ante los padres las características de la edad y del nivel escolar en que se encuentran sus hijos.

– conseguir la colaboración de los padres en relación con el trabajo personal de sus hijos.

– prepara visitas a empresas, servicios, lugares de ocio, etc, con la colaboración de los padres.

– mantener entrevistas individuales cuando los padres las soliciten o cuando el tutor las considere necesarias.

– coordinar grupos de discusión sobre temas formativos de interés para los padres con miras a la educación de sus hijos.

– tener, al menos, tres reuniones periódicas con los padres a lo largo del curso: una al comienzo y las otras dos después de la primera y tercera evaluación. Estas reuniones servirán para intercambiar información y analizar con ellos la marcha del curso. Si se preparan cuidadosamente con una carta de convocatoria afectuosa y personal y un orden del día atractivo y sugerente, tienen muchas posibilidades de ser un éxito.

4.- FUNCIONES DEL TUTOR EN RELACIÓN CON EL EQUIPO DOCENTE Y OTROS PROFESIONALES.

En cuanto a la tutoría y orientación es importante saber que no son sólo responsabilidad del profesor-tutor, sino que todos los profesores tienen responsabilidad sobre un determinado grupo de alumnos. Sin embargo, esta responsabilidad se halla especializada y cualificada en la persona del profesor-tutor, quien asume funciones y competencias que no corresponden (o no corresponden de igual manera) al resto del profesorado.

En el desarrollo de la docencia y en la tarea orientadora, el profesor-tutor tiene la cooperación y el apoyo del resto del equipo docente y el respaldo de la institución escolar. El tutor, en relación con el equipo docente:

– participa en el claustro.

– se coordina con los compañeros del mismo curso, ciclo y etapa.

– participa e informa de distintas formas en la elaboración de documentos (PEC, PGA..)

– elige, coordinadamente, los libros de texto y los materiales curriculares que han de usarse en el ciclo.

Recordemos que el artículo 91 de la LOE expone que los profesores realizarán las funciones expresadas en anteriormente bajo el principio de colaboración y trabajo en equipo.

4.1.- PROFESORES ESPECIALISTAS: El tutor de grupo debe estar y contar con la estrecha colaboración de los maestros especialistas: profesor de Lenguas extranjeras, profesor de Educación artística (plástica y música), y profesor de Educación física.

La incorporación del especialista no supone un cambio de orientación ni de tratamiento del área que se trate. Sea cual sea el área, debe enfocarse globalmente, por lo que la intervención del especialista, lejos de alterar este planteamiento global, ha de contribuir a la integración de estas tres áreas en el currículo.

Sean cuales sean las decisiones que en el PEC se tomen respecto a los profesores especialistas, es importante que el equipo de ciclo programe y evalúe conjuntamente con él, procurando mantener la idea de unidad que caracteriza al área y permitiendo una orientación global de la etapa de Primaria.

4.2.- PROFESORES DE APOYO: Determinadas funciones y acciones tutoriales de intervención y orientación pueden requerir la actuación directa de profesionales especializados que trabajen con los alumnos, ya que no es posible exigir al profesor-tutor que, por sí solo, atienda a todas las necesidades educativas que presentan los alumnos.

Es necesario que el sistema educativo provea es desarrollo de estructuras de soporte, principalmente a través de profesores y profesionales especializados, en el propio centro escolar o fuera de él, que ayuden al profesorado, le asesoren, cooperen con él, y le apoyen en el desempeño mismo de sus funciones docentes ordinarias.

La LOE en su artículo 91, al hablar de las funciones del profesorado especifica como una de ellas “la orientación educativa, académica y profesional de los alumnos, en colaboración, en su caso, con los servicios o departamentos especializados”.

También al centrarse en los recursos para la mejora de los aprendizajes y apoyo al profesorado en el artículo 157, anuncia “la existencia de servicios o profesionales especializados en la orientación educativa, psicopedagógica y profesional”.

El apoyo educativo a los alumnos se complementa entonces con la asistencia técnica especializada a los profesores que, gracias a ella, experimentan modos concretos de asesoramiento y ayuda especializada, y se ven realmente potenciados en su labor educativa cotidiana.

Muchos centros educativos han sido dotados de un profesor orientador, con licenciatura en Psicología o Pedagogía, para que lleve a cabo las funciones más técnicas de evaluación psicológica y pedagógica, y de orientación e intervención especializada.

En relación con todo ello, se atribuyen unas determinadas funciones a los profesores orientadores y a los equipos interdisciplinares de apoyo a la escuela que han de desarrollarse en los tres ámbitos que estructuran la organización escolar:

– En el del aula y el grupo de alumnos, con la función tutorial y orientadora que corresponde a todos los profesores, y en particular, al profesor-tutor.

– En el de la escuela o centro educativo, como institución integrada por el equipo docente y por los recursos materiales y personales a su disposición: en su caso, el profesor orientador, o los profesores de apoyo para la integración de alumnos con necesidades educativas especiales.

– En el del sistema escolar, como tal, concretado en la demarcación del distrito o sector, que cuenta con un equipo o servicio interdisciplinar de sector, desde el cual, en coordinación con otros programas y servicios, el sistema ha de dar respuesta adecuada y completa a las necesidades que en el sector aparecen.

4.3.- EQUIPOS DE ORIENTACIÓN EDUCATIVA O SERVICIOS PSICOPEDAGÓGICOS: En la actualidad existen tres tipos de Equipos de Orientación o Psicopedagógicos:

– Equipos generales: prestan servicio de asesoramiento y apoyo al sistema escolar en los centros de Educación Infantil y Primaria que las direcciones provinciales determinen.

– Equipos de atención temprana: cumplen sus funciones en el ámbito geográfico de toda la provincia en dependencia exclusiva del MEC y en colaboración con otras instituciones.

– Equipos específicos: prestan su apoyo, a nivel provincial, a los alumnos con deficiencia visual, auditiva, motora, y alteraciones graves del desarrollo.

Las funciones de estos equipos en su apoyo especializado a los centros educativos de Educación Infantil y Primaria en relación con la acción tutorial son:

– Colaborar en los procesos de elaboración, evaluación y revisión de los proyectos curriculares de etapa a través de su participación en el Claustro.

– Colaborar con los tutores en el establecimiento de los planes de acción tutorial mediante el análisis y la valoración de modelos, técnicas e instrumentos para el ejercicio de ésta.

– Colaborar con los tutores y profesores orientadores en la orientación educativa y profesional de los alumnos.

– Colaborar con los tutores, los profesores de apoyo, y los profesores orientadores en el seguimiento de los alumnos con necesidades educativas especiales y orientar su escolaridad al comienzo de cada etapa educativa.

5.- EL PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL.

Teniendo en cuenta que las actividades han de estar organizadas y planificadas por el tutor, esta planificación ha de plasmarse en una programación semejante a otras programaciones docentes: con libertad y bajo su responsabilidad. Así, para cumplir sus funciones y realizar la programación de actividades, el tutor necesita:

– Recoger de forma sistemática información, opiniones y propuestas de los profesores sobre cuestiones que afecten al grupo o a algún alumnos en particular.

– Recabar información sobre los antecedentes escolares y la situación personal, familiar y social de los alumnos.

– Conocer la situación de cada alumno en el grupo, en el centro y en su entorno familiar y social, e intervenir si fuera necesario.

– Conocer la dinámica interna del grupo e intervenir, si fuera necesario para recomponer dicha dinámica.

En definitiva, la acción tutorial ha de ser programada de forma rigurosa, sistemática y funcional.

Toda la comunidad educativa debe participar en la concreción del modelo de acción tutorial e implicarse en su desarrollo con distintos niveles de responsabilidad a través de un documento de centro que recibe el nombre de Plan de Acción Tutorial (PAT).

El PAT es un documento en el que se especifican los criterios y procedimientos para la organización y funcionamiento de las tutorías. En él se incluyen las líneas de actuación que los tutores deberán desarrollar con las familias de cada grupo de alumnos. El artículo 121 de la LOE establece que este documento ha de incluirse en el Proyecto Educativo de Centro.

En la elaboración y desarrollo del PAT intervienen:

Jefatura de estudios:

– coordina las actividades de carácter académico, de orientación…y vela por su ejecuación.

– coordina y dirige la acción de los tutores, y en su caso, del maestro orientador del centro.

Tutores y tutoras:

– llevan a cabo el PAT.

– orientan y asesoran a los alumnos sobre sus posibilidades educativas.

– colaboran en el Equipo de Orientación o Servicio Psicopedagógico Escolar (SPE).

Coordinador del ciclo:

– coordina las funciones de tutoría de los alumnos del ciclo.

Equipo de Orientación o Servicio Psicopedagógico Escolar (SPE):

– elabora, adapta y difunde instrumentos de orientación educativa e intervención psicopedagógica que puedan serle útiles al profesorado.

– colabora con los tutores en el establecimiento del PAT.

– colabora con los tutores en la orientación educativa y profesional de los alumnos.

– colabora con los tutores, los profesores de apoyo y los profesores orientadores en el seguimiento de los alumnos con necesidades educativas especiales, y orienta su escolaridad al comienzo de cada etapa educativa.

Es fundamental recalcar que la acción tutorial y orientadora no se realiza al margen de las áreas del currículum, sino plenamente integrada e incorporadas a ellas. Por tanto, a continuación exponemos los tres ámbitos en torno a los que giran los contenidos que todo tutor debe trabajar con su grupo de alumnos:

Enseñar a ser persona (desarrollo de la identidad personal): la formación del concepto de sí mismo y la identidad personal, de un autoconcepto e identidad que definirán el proyecto de vida, es un elemento esencial en la educación en esta etapa, un elemento que ha de estar presente en todas las áreas del currículum y que el profesor tutor ha de cuidar con esmero, debiendo conocer las líneas básicas del desarrollo de la identidad personal, de sus momentos evolutivos y de los factores.

En la construcción de la identidad personal intervienen varios elementos, como la imagen positiva de uno mismo y los sentimientos de autoestima, autoeficacia y autoconfianza; las experiencias personales de éxito o fracaso; los resultados de los aprendizajes, las valoraciones, comentarios, informaciones, etc.

La intervención educativa del profesor para contribuir a la formación de la identidad personal de los alumnos en esta etapa supone realizar, entre otras muchas cosas, las siguientes actuaciones:

– comprometer y hacer partícipe al alumnado en el establecimiento y logro de objetivos, de esta manera, se sienten más responsables reforzando su autoestima.

– procurar una enseñanza participativa para desarrollar en ellos el sentimiento de ser agentes activos de su aprendizaje, sintiéndose capaces y autónomos.

– hacer juicios positivos, evitar los negativos y las comparaciones, resaltando los logros.

Enseñar a convivir (desarrollo de la socialización): enseñar a convivir es una de las funciones esenciales de la escuela: la de contribuir a la socialización de los alumnos, es decir, a la incorporación práctica, por parte de los alumnos, de las reglas básicas que hacen posible una convivencia social pacífica y satisfactoria.

Hay que enseñar a convivir basándonos en lo que se denomina habilidades sociales, que son modos de saber hacer en la relación con los demás. Estas capacidades sociales son transversales a las distintas áreas y es preciso que el tutor las trabaje de un modo integrado. Por todo ello, es necesario considerar el desarrollo de la socialización como una línea de trabajo propia de la función tutorial.

La intervención educativa en el grupo-clase se basará en lograr un clima agradable, activo y alegre que haga satisfactorio el trabajo escolar y ayude a resolver las diferentes situaciones conflictivas del grupo. Para ello el docente puede realizar, entre otras muchas, las siguientes actuaciones:

– establecer normas claras de funcionamiento de la clase, darlas de forma positiva y que todos los niños las entiendan.

– crear un clima de confianza explicando el porqué de las cosas y aceptando las sugerencias de los alumnos.

– favorecer las conductas de compañerismo respetando los subgrupos existentes pero siempre rechazando la organización de formaciones grupales que sean discriminatorias por razones étnicas, de sexo, de estatus sociales…

Enseñar a pensar (desarrollo de los procesos cognitivos): la culminación de “aprender a pensar” está en “aprender a aprender”, que supone garantizar la funcionalidad de los aprendizajes y contribuir a mejorar el desempeño intelectual y el rendimiento escolar.

El desarrollo del pensamiento y de las capacidades intelectuales básicas es uno de los objetivos a alcanzar en la etapa que nos ocupa. Por ello, para llevar a cabo un adecuado proceso de enseñanza-aprendizaje con nuestros alumnos debemos garantizar, desde la escuela, la funcionalidad de los aprendizajes, funcionalidad que no es únicamente la construcción de conocimientos útiles y pertinentes, sino también el desarrollo de habilidades y estrategias de planificación y regulación de la propia actividad de aprendizaje, es decir, “aprender a aprender”.

6.- PROPUESTAS DE ACCIÓN TUTORIAL.

La acción tutorial constituye un proceso que complementa a la acción docente y que tiene como objetivo la atención a la diversidad del alumnado. Debemos entenderla como un conglomerado de intenciones y actividades que involucra a todos los miembros de la comunidad educativa (profesores, alumnos y familias) y no como un conjunto de actuaciones puntuales e independientes entre sí.

Como hemos visto, los contenidos de la acción tutorial giran en torno a tres ámbitos, por tanto, veamos ahora distintas propuestas para trabajarlos.

Antes de ver los objetivos, contenidos y consideraciones para las actividades que podemos trabajar en la acción tutorial para cada uno de los tres ámbitos, veamos la metodología a seguir:

– Presentación de la actividad.

– Desarrollo de la actividad (trabajo personal, o en su caso grupal).

– Fin de la actividad y puesta en común.

a) Enseñar a ser persona:

Los objetivos giran en torno a dos áreas:

Área socio-afectiva:

– potenciar el desarrollo positivo de la afectividad y de la sociabilidad.

Área del autoconcepto y autoestima:

– potenciar el ajuste y socialización personal a través del concepto positivo de uno mismo, la capacidad de la tolerancia y superación de problemas, así como el desarrollo social a través de la comprensión, la comunicación y la colaboración con los demás.

Los contenidos son:

– Identidad personal.

– Autonomía.

– Cuidado del cuerpo (hábitos).

– Entorno: la familia.

Las actividades pueden girar en torno a:

– Acogida y adaptación.

– Reconocimiento y clasificación de sentimientos.

– Conocimiento de sí mismo.

– Aprendizaje de la comunicación.

– Actuaciones en grupo.

– Selección de conductas constructivas satisfactorias.

– Fomentar la postura de respeto hacia los demás.

– Respeto y mantenimiento del centro e implicación en él.

b) Enseñar a convivir:

Los objetivos giran en torno a dos áreas, y son:

Técnicas de grupo:

– fomentar la adaptación de todos los alumnos en el grupo-clase.

– promover y moderar actividades que fomenten la convivencia, la integración y la participación de los alumnos en el centro y en el entorno.

– conocer y practicar procedimientos para obtener la mayor cantidad posible de opiniones y sugerencias del grupo.

– desarrollar la capacidad de seleccionar propuestas y concretar proyectos.

Habilidades sociales:

– promover la competencia social en edad escolar.

– fomentar las relaciones interpersonales positivas con los iguales y adultos de su entorno.

– mejorar el desarrollo global.

– fomentar la implicación activa en el cuidado y respeto del entorno.

Los contenidos son:

– Cortesía.

– Cooperación con los demás.

– Normas.

– Conversación.

– Colaboración.

Las actividades pueden ser:

– distribuir la clase en distintas agrupaciones en función de la actividad a desarrollar.

– designar moderadores y aprender sus funciones.

– participar activamente en el aula.

– realización de trabajos en equipo.

– organizar coloquios, asambleas, exposición de ideas propias.

c) Enseñar a ser persona:

Los objetivos giran en torno a dos ámbitos:

Técnicas de trabajo intelectual:

– conseguir un estudio más eficaz.

– conocer algunas condiciones físicas, ambientales y psicológicas que influyen en la actividad del estudio.

– hacer referencia a algunos procesos internos relacionados con el aprendizaje.

– dotar al alumnos de destrezas o técnicas instrumentales básicas para su desarrollo.

– promover aprendizajes significativos.

Desarrollo de la creatividad:

– favorecer el desarrollo de la creatividad.

– potenciar un clima favorable para la experimentación.

– valorar la iniciativa del alumnado y sus resultados.

– utilizar los medios de expresión a nuestro alcance para favorecer la creatividad.

Los contenidos son:

– Atención y control de la impulsividad.

– Motivación.

– Ambiente de estudio.

Las actividades son:

– motivación en cada área hacia las técnicas de estudio.

– presentar actitudes, condiciones y técnicas que hacen el estudio más eficaz.

– reflexión sobre la organización del tiempo y planificación del trabajo.

– análisis de la velocidad y comprensión lectora.

– entrenamiento en las prácticas de subrayado, esquemas, resúmenes, etc.

– eliminación de elementos ambientales que perturben la concentración.

– técnicas necesarias para la elaboración de trabajos.

– técnicas de relajación.

En estos tres ámbitos, la evaluación es la misma:

– grado de generalización de las estrategias aprendidas.

– grado de satisfacción del profesorado con el desarrollo del Programa.

– grado de satisfacción que ha producido en el alumnado.

– grado de satisfacción que ha causado en los padres y madres.

– grado de satisfacción que ha causado en los maestros.

– adecuación de las actividades a los objetivos propuestos.

– grado de mejora que ha supuesto sobre el rendimiento escolar y el desarrollo personal de los alumnos/as.

– nivel de participación en las actividades propuestas.

– grado de consecución de las expectativas del alumnado sobre su situación educativa.

Conclusión: Para terminar diremos que el tutor de grupo tiene una especial responsabilidad en la educación del grupo de alumnos: ha recibido el encargo de hacer que la educación sea realmente integral y personalizada. Ese encargo ha de cumplirlo en su docencia ordinaria, con el grupo de alumnos y con cada uno de ellos. Por otro lado, ante determinadas situaciones ha de tomar medidas educativas anticipatorios de los problemas o afrontar éstos, o contar con la participación de profesionales especializados, sin olvidarnos de la importancia de la familia en la acción tutorial.

A lo largo del tema hemos visto tres ideas básicas:

– educar es más que instruir o adiestrar.

– se educan personas concretas, individuales, con particularidades propias que la educación ha de respetar, aprovechar, enriquecer y contribuir a su desarrollo.

– se educa a la persona entera y no sólo a una parte suya, no sólo a la inteligencia o a su identidad social.

Bibliografía:

– Escamilla, A. y otros: La LOE: perspectiva pedagógica e histórica.

Ed. Grao. Barcelona, 2006.

– Lázaro, A. y Asensi, J.: Manual de orientación Escolar y Tutorial.

Ed. Narcea. Madrid, 1989

– Espada Sánchez, J.P.: Técnicas de grupo: recursos prácticos para la educación.

Ed. CSS 2005



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